Uno es el jugador más caro del mundo. Vende fácilmente camisetas como los alemanes cervezas. La FIFA lo eligió como el mejor jugador del planeta en el 2008. El Real Madrid lo compró a principio de temporada en 80 millones de euros. Es un modelo-futbolista. Gana por publicidad cientos de millones. Le gusta la noche y vincularse con chicas fashion como por ejemplo Paris Hilton. Es Cristiano Ronaldo, el ¿crack? portugués. Si es por lo que hizo ayer en el debut de su segundo Mundial, esta vez en su función de capitán, nada más lejos que un jugador distinto. Se la pasó protestando y encima lo amonestaron. Sólo un derechazo de 25 metros que dio en el palo lo sacaron del anonimato "en serio’ del partido. Una cámara de la transmisión oficial estuvo dedicada sólo a él, pero no enfocó ni una gambeta o un pase gol. Portugal no le quedó otra que conformarse con el 0-0 ante Costa de Marfil, donde jugó un gran futbolista como Didier Drogba, pero que ingresó como suplente los últimos minutos ya que recién se recuperó de una fractura en su codo derecho. Como diría el cantante de tango Julio Sosa, Ronaldo es bien "un As de cartón".
Con 25 años y después de los 32 tantos que marcó con el Real Madrid (ninguno al Barcelona ni a un equipo pesado de Europa), Ronaldo tiene la misión de llevar lejos a la Portugal de Queiroz. Pareció tomar ese rol apenas pasada la decenas de minutos del choque ante los africanos, pero su derechazo reventó el palo derecho de Barry. Desde entonces, Cristiano se dedicó a protestar e incluso pelearse con rivales. En uno de esos altercados se cruzó con el central rival, Demel, y ambos vieron la amarilla en primer plano. Los "lusos" sólo complicaron con remates de distancia, aunque sin la exacta puntería.
Costa de Marfil fue un poco más en el juego. Complicó a través de Gervinho quien tiró un centro que nadie llegó a conectar y en un par de ocasiones remató al arco y salió cerca.
Las otras chances con las que contó el conjunto dirigido técnicamente por el sueco Sven-Goran Eriksson fueron generadas por los pies de Kalou, cuyo remate encontró bien parado al arquero Eduardo, y el propio Yaya Touré (Barcelona), quien disparó muy desviado. El ingreso de Drogba no pudo cambiar el rumbo de la historia y apenas tuvo una chance en el último minuto del partido, pero envió un centro sin destino cuando contaba con mejores chances de rematar directo al arco.
Encima la FIFA, y aunque parezca una jodita para Tinelli, lo eligió como mejor jugador del partido a Ronaldo.
Fuentes: olé digital, EFE, Télam.

