‘Aplauda… aplaudan… no dejen de aplaudir…’. El resto del cántico ya sale de la garganta y retumba como grito de guerra en los hinchas de San Martín. Más aún después de los dos goles que Javier Toledo anotó el domingo para darle la victoria al Verdinegro 2-0 sobre el Bicho de La Paternal. Tantos con los que llegó a 6 en la temporada para pasar a estar en el podio de los jugadores más ovacionados y que en San Martín, pero recién para esta temporada, encontró su posición, se adueñó de la titularidad, viene demostrando que es peligroso pisando el área, que al momento de definir tiene varias formas de concretar, y sobretodo potenció la efectividad de la cual vive y necesitaba como el aire para volver a estar vigente y ser ‘El personaje del finde’ de DIARIO DE CUYO.
A los 29 años, el cordobés que nació en Marcos Juárez y debutó hace 10 años con la camiseta de Chacarita en la B Nacional, recién tuvo su primera gran temporada en el 2008-09 obteniendo el subcampeonato en su regreso al ‘Funebrero’ y el ascenso a Primera División marcando 16 goles en 26 partidos. Luego emigró a Asia y Brasil, pero su reencuentro con la red fue en el torneo 2013 de la B Nacional jugando para Rosario Central y que lo puso en el umbral al marcar los 3 goles en el partido final que le dio el ascenso.
Luego miró otra vez para afuera y en su destino futbolístico apareció Chile, Uruguay y México. Pero sabiendo que su mejor versión rompiendo redes la registraba en Argentina, a mediados del año pasado y con el torneo en plena disputa se incorporó a San Martín debido a la lesión de Carlos Bueno, pero nunca logró quedarse con el puesto.
No obstante, con la llegada de Lavallén todo cambió. Realizó la pretemporada pero no largó de titular. Posición que recién tomó en la 3ra fecha ante Boca y nunca más salió porque volvió a explotar su olfato y en 7 fechas ya marcó 6 goles. Para demostrar que es un animal del área, que de cabeza es letal y que tal cual sucedió el sábado puede facturar tanto con izquierda como con derecha, para sacar a relucir su vigencia y para que sigan cantando en Concepción aquello de ‘aplauda… aplaudan… no dejen de aplaudir…’.

