Oriundo de un pueblo llamado ‘Los Toros’ a unos 60 kilómetros de San Luis, Carlos Lucero, volante por izquierda de Desamparados, se mostró tranquilo en la previa del choque que disputarán hoy ante Huracán Las Heras en la revancha de las semifinales del Federal ‘B’. Al ‘Torito’, el menor de cuatro hermanos quien surgió futbolísticamente en Juventud Unida, no le asusta la palabra ascenso. Es uno de los sobrevivientes de la temporada pasado por eso contó que buscará la revancha del campeonato pasado, donde fueron eliminados por Güemes de Santiago del Estero.

-¿Cómo se vive la previa de un partido trascendental?

-Es un momento muy lindo por ser instancia decisiva. Estamos con mucha ansiedad pero a la vez tranquilos, porque sabemos que la diferencia no es mucha (perdieron en la ida 2-1).

-Por ser tu segunda temporada ¿sería una revancha llegar a la final?

-Y sí, uno lo toma de esa manera porque el campeonato pasado al principio no la pasamos bien pero fuimos remontando y nos quedamos con la espina, porque sabíamos que si pasábamos a Güemes podíamos ascender, no se dio. Ojalá que esta chance sea la vencida. El partido con Huracán es una final. Estoy seguro que tenemos la revancha ahora.

-Los estudios ¿los terminaste?

-Sí, gracias a Dios. Después que terminé el Secundario empecé a estudiar en la Facultad (Profesorado en Ciencias de la Computación) pero me llamaron a entrenar con el Argentino A en Juventud y por ahí el sueño de querer jugar te lleva a largar los estudios. Es una deuda pendiente. En cualquier momento habrá que agarrar los libros de vuelta.

-¿Y como eras? ¿Regular? ¿Bueno?

-Tirando a bueno (risas). Estuve de escolta una vez en un Cuerpo de Bandera.

-Entonces eras de los buenos…

-No se si tanto. Me defendía. Gracias a Dios pude terminarlos. Pero si me ponían en la balanza los estudios o el fútbol, no dudaba, lo mío era el fútbol. Es algo que amo.

-¿Un momento bueno en la vida?

-Ser padre. Fue hace muy poco (dos meses y medio) y es algo muy lindo y más siendo un varón.

-Me imagino que ya le estas preparando los primeros botines…

-Me gustaría, pero soy de los padres que no obligarían a sus hijos a hacer algo que no les guste. Aunque lógicamente que el primer regalo va a ser una pelota.

-¿Un momento malo?

-La final perdida con Estudiantes de Río Cuarto ante Madryn, la pasamos mal con mucha bronca e impotencia por cómo se dio. En el fútbol hoy en día hay muchas injusticias. Sentimos que nos robaron el sueño. En caliente pensé en dejar al fútbol, fue como una ráfaga porque después pensas bien y decís, ni loco si es lo que más amo.

-¿Un sueño inmediato?

-Ascender. Hoy tengo la cabeza en eso y nada más.

-Hay muchos que le tienen miedo a la palabra ascenso ¿no sos de esos?

-No es miedo. Sino que tampoco hay que creerselas. Tenemos muy en claro lo que queremos y vamos a dejar la vida para tratar de conseguirlo. En lo personal creo que es éste el momento para conseguirlo.