El volante que suele convertirse en el cuarto fantástico llegando arriba para definir, Angel Di María, comentó ayer, recién culminado el encuentro que sabían como podía darse el partido. "’El partido se dio como lo habíamos pensado antes, sabíamos que Bosnia sería difícil, no cambió mucho del que jugamos el año pasado en Estados Unidos", comenzó diciendo.

Quien en el Real Madrid se da el gusto de jugar con Cristiano Ronaldo y en la Selección argentina lo hace con Lio Messi, coincidió con Messi en que lo importante ayer era ganar. "Empezar con un triunfo era lo que realmente valía. Las cosas no salieron del todo bien en el primer tiempo, pero después se cambió y se pudo confirmar la victoria".

Consultado sobre los motivos para que el equipo jugara de manera distinta en el segundo tiempo, Di María fue bastante contundente al explicar que "el cambio de sistema" fue clave. "El contar con un hombre más arriba nos daba la posibilidad de tener una referencia más para jugar. Con tres puntas, Lio tiene dos opciones para tocar, hubo más movilidad porque Pipa (Higuaín) arrastra marcas, crea espacios y también me permite sumarme a mí como otra posibilidad de recepción para jugar", amplió.

Finalmente, antes de dejar un pensamiento sobre el planteo ("el técnico tiene su idea y ha que respetarla") hizo mención a que "ningún partido se gana antes de jugarlo". Afirmando que, "decían que Uruguay lo tendría fácil contra Costa Rica, que Inglaterra iba a pasar, se habló mucho de que varios equipos pasarían fácil la primera vuelta pero vimos que no es así", contó quien ayer no tuvo opción de encontrar una pelota para ensayar alguno de sus certeros remates de media distancia.