-¿Te cargan en las canchas por tu edad?
-No mucho. Debe ser porque siempre en cada club que jugué traté de hacer las cosas bien y nunca tuve problemas con nadie. Mi viejo me enseñó que en el fútbol hay que ser leal y buena persona, por eso nunca fui de cargar a nadie. Aunque en el vestuario siempre hay uno que te gasta.
-¿Tiene fecha el retiro?
-Creo que ya es el momento. A mí me encantaría seguir jugando pero yo pienso, al fútbol hay que dejarlo, debe ser feo que el fútbol te deje. No quiero que digan: "no, éste ya no está para jugar’, así que prefiero terminar jugando bien y no que la gente diga que uno ya no puede jugar. El fútbol es mi pasión, por ahí no lo quiero dejar, pero por ahí los tiempos no me dan y el paso de los años me pasa factura y me cuesta más.
-¿Pero le apuntas a jugar con Sportivo el Argentino B?
-Sí, a pesar de no poder estar entrenando con normalidad por unos problemas personales, Víctor Hugo (Cabello) me dio permiso para faltar dos semanas. Después me pondré a punto en la Local y haré todo lo posible para que me tenga en cuenta. Mi sueño es ese, terminar jugando en Desamparados, pero el tiempo lo dirá.
-¿Te dolió el doble el descenso por haber sido parte del ascenso al Argentino A?
-Sí, lógicamente. Uno ha jugado muchos años ahí y siente mucho que el club haya caído donde está. Por eso uno quiere darle el apoyo para sacarlo de ese pozo o por lo menos poner su granito de arena. Yo tuve la suerte de haber ascendido a un Argentino B y a un Argentino A, por eso lo mejor que le puede pasar a Sportivo es que vuelvan los jugadores del club a dar una mano y llevarlo al lugar donde se merece estar.
-¿Cumpliste ya con la sanción que te dieron después del partido ante Alianza?
-Por suerte ya cumplí. Me dolió mucho ese tema porque me dieron 6 fechas y no hice nada. Él (por el árbitro) puso en el informe algo que yo no hice ni dije. Yo nunca insulté porque no soy así, por eso me dolió mucho. Jamas en mi vida me expulsaron con tantas fechas de sanción. Creo que fue lo peor que me pasó en mi vida en el fútbol.
-¿Y el logro más importante de tu carrera cual fue?
-Yo surgí en Centenario Olímpico, pero con Sportivo pude ganar cinco títulos y el que más valoro fue contra Santamarina donde salimos campeones en el Argentino A, en cancha de Trinidad. Lo que pasó después es mejor no recordarlo porque nos dejó sin la chance de llegar a la B Nacional.
-¿Qué significó para vos lo que sucedió después (NdR: en referencia al polémico partido ante San Martín de Mendoza que no le permitió a Sportivo luchar por el ascenso a la B Nacional)?
-Fue una situación fea que no se olvida. En el fútbol uno trata de hacer las cosas bien y que se hagan las cosas mal después te duele. Nosotros éramos un club pobre y ganó el que tuvo más poder. Ese fue el dolor más grande de mi carrera.
-¿Alguna anécdota?
-Una vez en una concentración en Córdoba, yo compartía habitación con Luchi Carbajal. Jugábamos contra General Paz Juniors a las 11. Cuando nos levantamos para desayunar ya no había nadie en el hotel. Se habían ido a jugar sin nosotros. No les importó nada, nos tuvimos que ir en remis a la cancha y llegamos sobre la hora. Imaginate (risas).
-Si te hubiesen dado a elegir en el fútbol, ¿la fama o los amigos?
-Los amigos mil veces. Prefiero eso siempre: ganar amigos y no plata. Gracias a Dios tengo muchos amigos en el fútbol.

