Buenos Aires, 10 de mayo.- Pablo Migliore habló después de haber quedado en libertad tras 40 días en prisión. Salió de su casa y enfrentó a los micrófonos que buscaban su palabra desde la jornada de ayer. Evitó hablar de la causa y de su relación con Maximiliano Mazzaro, pero le envió un mensaje claro a la dirigencia de San Lorenzo. “No se trata de querer jugar o no, hay que respetar un contrato”, respondió cuando le preguntaron si volverá a atajar en el conjunto de Pizzi.

La frase toma importancia porque los rumores indican que su futuro estará lejos del conjunto que preside Matías Lammens. Una de las causas del alejamiento sería la oposición de la barra brava para que el arquero vuelva al club. El motivo reside en un problema personal que involucra al jugador y a la mujer del número dos de la barra de San Lorenzo.

Migliore dejó en claro que su intención es volver a atajar en el conjunto de Boedo. “Ante todo, está San Lorenzo, lo que haya que hacer para que el club esté bien, lo voy a hacer”, sostuvo en la puerta de su casa. “La mayoría de los dirigentes del club se pusieron a disposición”, contó, dejando a la luz el apoyo de la dirigencia azulgrana.

Después de desear un triunfo para su equipo el próximo sábado contra Boca y de avisar que no iría a la cancha porque necesita descansar y estar con la familia, se decidió a contar lo que vivió en la cárcel. “No hay rehabilitación que valga después de estar ahí adentro”, sentenció. “El peor momento fue cuando me separaron de mis hijos”, contó luego de recuperar la libertad.

“No me arrepiento de nada, aprendí a valorar a las personas que tengo a mi lado”, asumió Migliore. El arquero está procesa y acusado de encubrir a Maximiliano Mazzaro, número dos de la barra de Boca, involucrado en una causa por homicidio. “No tengo nada contra nadie, ni me siento defraudado”, aclaró. “Lo único que quiero es estar con mi familia”, asumió

El arquero afirmó que no le hace falta que su casa esté custodiada, y que su familia fue el principal sostén durante los 40 días que estuvo alojado en el penal de Ezeiza. Contó que allí convivió con gente que estaba cumpliendo la etapa final de su condena y que compartió los días con los integrantes de la banda “Callejeros”.

El futuro de Migliore es incierto. Palermo lo pidió en Godoy Cruz, la barra de San Lorenzo no quiere que vuelva al club, los directivos del “Ciclón” no se pronunciaron y él asumió que debe cumplir el contrato que tiene vigente con el conjunto de Pizzi.