David Páez (38 años), el crack eterno del hockey sobre patines, no está en un buen momento. Acaba de desvincularse de Bancaria y su futuro inmediato es incierto. Al "Cachi" se le nota en la cara y él lo cuenta…
– Mi presente es ninguno.
– Que soy un desocupado más. Sin donde poder jugar. En realidad sin poder hacer lo que amo y me gusta: jugar al hockey.
– Y sí, me siento mal. La verdad, estoy desilusionado. Y lo digo por lo que me ha pasado en Bancaria. Un hecho que quizás no merezco. No lo merezco como deportista, como profesional, ni por todo lo que he dado a Bancaria. En mi profesionalidad, me refiero.
– Más o menos. Porque es cierto, no me pagaron cuando tenían que hacerlo, pero lo peor es que me dieron la espalda. Guillermo Correa (el directivo del club) en ningún momento me llamó. Nunca dio la cara. No apareció ni en los entrenamientos.
– Sí, por eso me extraña. Tuve que tomar la decisión de irme debido a que se iban a acumular meses sin cobrar. Mi sueldo debe significar un esfuerzo para ellos pero no puedo dejar pasar más el tiempo. De última, se habla, se llega a un acuerdo y listo. Yo lo que quiero es seguir jugando.
– Tengo 38 años y esto me cortó las piernas. ¿Ahora qué tengo que hacer? Tengo que dejar de jugar. Y no es lo que quiero. Es más, tengo mucha gente amiga que me dice que quiere verme en las canchas. Si tuviese 25 años, puedo tener un parate prolongado, hacer otra cosa y después volver sin problemas. Pero a mi edad eso ya no se puede hacer.
– No, al menos por un año. Porque acá en San Juan el libro de pases se abre solamente una vez al año. En realidad ese es otro tema. Se debería variar esto en beneficio de los jugadores. Hoy me pasa a mí, pero le puede pasar a cualquier jugador. Se tendría que habilitar el libro de pases una vez más en un año. Los clubes siguen teniendo esa ventaja sobre los jugadores.
– Ahora mi vida va a seguir en Mendoza. Ya le confirmé a Petroleros que voy a jugar para ellos la Copa Intercontinental, porque me buscaron como refuerzo.
– Con el Barcelona, allá en España. Porque ellos son los últimos campeones. Es en octubre. Estoy contento con esta posibilidad, pero se trata de un solo partido.
– Estoy negociando la posibilidad de poder jugar para Petroleros en la Liga Nacional, pero no se qué pasará. Tengo entendido que, como es otra Federación, lo puedo hacer, pero por ahí reglamentariamente desde la Federación de acá no lo aprueban. Creo que la semana que viene lo sabré.
– No, porque justo esta semana, me contactaron desde Suiza. Mi amigo Roger, aquel propietario de un club alemán para el que jugué en la Liga de Suiza, pero que no pudimos participar en los torneos europeos por ser de otro país. Roger ahora es dueño de un club suizo, el Basilea, y está en condiciones de ganar el torneo en el país, de poder jugar los torneos continentales. Para mí es otra ilusión.
– Muy bien y muy parejo, sobre todo. En la Liga, todos van a estar muy apretados. Acá, en San Juan, hay muy buenos equipos, pero en Mendoza también. Pero eso es lo lindo del hockey. Que sea así de parejo y entretenido.

