El seleccionador de Brasil, Luiz Felipe Scolari, dijo ayer no sentirse "nervioso" por el partido en el que su equipo buscará el tercer puesto del Mundial frente a Holanda, puesto que ya no es posible alcanzar "el principal objetivo". Sin embargo, el técnico, que hilvanó un discurso contradictorio a lo largo de su toda su comparecencia, afirmó que en los últimos días ha estado trabajando algunos "aspectos psicológicos para afrontar el partido como si fuera el más importante". Preguntado sobre si hará cambios en su alineación inicial, Felipao reconoció: "Por necesidad haré dos o tres sustituciones. Pero estos cambios no se deberán tanto a cuestiones técnicas, sino a que algunos jugadores jugaron poco o nada".
“La meta ya es imposible”

