Jorge Otiñano pasó un fin de semana por San Juan. El extécnico de la Selección argentina femenina campeona del mundo en Francia 2014 y que este año debe defender ese título en el país trasandino, habló de todo en una nota exclusive con DIARIO DE CUYO. De su presente en Chile, donde dirige al club Estudiantil San Miguel y además le han ofrecido la dirección técnica de los seleccionados Sub-20 y mayor de varones. También se refirió a su vida privada, en la que hace poco le dictaron una ‘falta de mérito’ en una causa judicial que se sustanció en su contra por las denuncias de su exdirigida Ana Gómez.
Al ‘Negro’ -así lo conocen todos en el ambiente hockístico- se lo ve bien…
– ¿Qué sentís después que el juez haya dictado ‘falta de mérito’ en la causa en tu contra?
– Vivimos en una sociedad que es intolerante. Yo lo tomo a todo lo que me pasó como gajes del oficio. Hace muchos años que soy técnico y conozco gente que me ha dejado de saludar porque no pongo en el equipo a sus hijos. Y, cuando tenés una Selección a cargo, eso también es problemático. Esos jugadores o jugadoras que no quedan no podés pretender que digan maravillas de vos. Porque terminan enojados, con bronca, con rabia. Eso es así, acá o en la China. En cualquier deporte.
– ¿Eso es lo que te pasó?
– De eso estoy acostumbrado. Eso es un tema. Pero que alguien salga a tratar de ensuciar tu imagen, a dejarte mal, eso es otro tema. Y para eso está la Justicia y a las pruebas me remito. Yo me hago cargo de lo que hago, no de lo que dicen que hago. Simplemente en mi lugar de técnico elijo a los jugadores que creo rendirán, porque tengo recontra claro que los que me hacen ganar son los jugadores. Yo, por ejemplo, para el Mundial 2014, a la única que le ofrecí en su momento ir al Mundial fue a María José Gioja (arquera). Las demás, uno elige.
– Esos problemas personales que tuviste, ¿te condicionaron socialmente?
– Cada vez que vuelvo a San Juan me muevo con total normalidad. Voy al centro casi todos los días, voy al cine, salgo con mis amigos, con mi familia, y no he tenido problemas nunca. Yo sé que no hice nada y tengo la conciencia tranquila y camino con la frente en alto. No tengo que rendirle cuentas a nadie. Me manejo por la vida de la misma manera que lo hice siempre y lo seguiré haciendo.
– ¿Cómo terminó tu vínculo con la Selección nacional femenina?
– De la Selección femenina me fui porque se presentó una oportunidad excelente en Chile, nada más que eso. Ni renuncié ni me echaron. Simplemente se terminó el vínculo porque tuve ese ofrecimiento y, al conversarlo con Velasco, me entendió. La propuesta original de los chilenos era como mínimo tres años, por lo tanto no podía seguir en la Selección argentina. Después arreglé año a año para firmar contrato. Todo eso fue en diciembre del 2014. Ahí fui a Chile, a hablar con los dirigentes. Y, cuando volví, le confirmé a Velasco que aceptaba en Chile. Simplemente porque la propuesta económica era fantástica.
– ¿Entonces lo económico fue vital?
– Sí, porque yo me manejo por dos cosas en lo que hago: Lo deportivo y lo económico. Quedándome acá, creo que ni en tres años ganaría lo que gano en uno en Chile. Entonces, como soy profesional y vivo del hockey desde hace muchos años, decidí aceptar la propuesta en Chile.
– ¿En la Selección cobrabas?
– Por supuesto y he tenido la suerte que me han cumplido e inclusive me han pagado muy buenos premios. Yo cumplí, ellos también. Porque no ser campeón te condiciona. Nuestra sociedad es exitista.
¿En Chile te han ofrecido otro cargo?
– Estoy en Estudiantil San Miguel desde el año pasado, donde hemos ganado nueve de los once Campeonatos que jugamos. He tenido la suerte que los dirigentes, con Armando Quintanilla a la cabeza, me ofrezcan la dirección técnica de la Sub-20 y de la Selección mayor de varones. Y en el club me han autorizado para que trabaje con esos seleccionados.
– ¿Y el femenino?
– No, no me dijeron nada de esa rama porque ahí está Rodrigo Quintanilla y ha conseguido buenos resultados.
– Este año vas a ver a las chicas en el Mundial de Chile y vas a recordar muchas cosas…
– No creo que las vea, porque el Mundial es en Iquique, que está a 2.000 km de Santiago. Es muy lejos. Pero igual, yo soy un profesional y donde me conviene trabajo. Soy respetuoso y jamás gritaría un gol enfrentando a la Argentina.
– ¿Cómo ves el hockey actual?
– A la Argentina le han hecho muy bien los dos títulos mundiales que ha ganado. Es bueno para que los dirigentes sigan creyendo, apostando. Para la gente toda del hockey. Lástima que en la Sub-20 no se eligió bien. Yo hubiese llevado a otros jugadores, pero cada técnico tiene sus convicciones. Ahora, han cambiado de técnicos tanto en el Femenino como en la Sub-20 y los resultados de eso será responsabilidad de los dirigentes. Si te va bien, seguís. Si no, el técnico debe dar un paso al costado. Y en Chile hay muy buenos jugadores, sólo falta un buen ordenamiento, trabajo táctico y tanto la mayor como la Sub-20 de varones alcanzarán en el Mundial el lugar que les corresponde. Y en mujeres tienen un muy buen equipo. Es más, creo que son las únicas que le pueden hacer partido a la Argentina en un Mundial.

