Carlos Mayor sintió ayer lo que fue perder su primer partido de local de los 12 que disputó desde que llegó a San Martín para este campeonato (cuatro triunfos, siete empates y la caída ante Godoy Cruz). Por ello admitió el dolor generalizado de todo el plantel y argumentó que no entraron bien en el segundo tiempo y que por eso perdieron el clásico.
Cuando ingresó a la sala de conferencia de prensa y antes de la charla con los periodistas, mientras se ubicaba en su silla, tiró sin micrófono de por medio: “Tranquilos, que no se murió nadie”, como para poner una calma ante las preguntas que luego llegaron.
“El primer tiempo el equipo jugó bien, fuimos superiores, pero nos quedamos en el segundo en el que Godoy Cruz realizó muchos cambios de frente, nosotros nos fuimos quedando y por eso lo perdimos”, fue el primer análisis del 1-2 en contra.
Y fueron esos segundos 45’ en donde se enfocaron las explicaciones de la derrota: “No entramos bien, Angileri jugó más espacios y el rival tuvo más la pelota. Y cuando eso pasa, cuando no la tenemos, sufrimos y ese fue el factor por el cual perdimos porque nos metimos atrás”, confió.
A su vez, contó el clima del vestuario pero lo sacó presión a la derrota señalando que están cerca del objetivo. “Es doloroso perder el clásico. El vestuario es un velorio. Pero nosotros tenemos que ver que estamos cerca de quedarnos en Primera que es nuestra meta, pero hoy (por ayer) queríamos ganarlo.
Sobre las demás claves para que Godoy Cruz se lo diera vuelta, reflejó que “nos ganó las pelotas divididas, acertaron las opciones que tuvieron. Nosotros nos quedamos sin ideas que es nuestro fuerte y cuando quisimos acomodarnos ya teníamos dos goles adentro y pasamos a abusar del pelotazo”, cerró Carlos Mayor.

