-Ya pasaron 130 días desde que arrancó tu presidencia…

-(Se sorprende por el dato) Muchos, parecen dos años… Igual, te digo que parece mucho tiempo y no es tanto. Me siento bien, habiendo logrado algo que uno quería y soñaba. Siento que es un gran compromiso y que ya hemos realizado muchísimo, pero estoy convencido que nos faltan también muchísimas cosas. Nos merecemos un mejor fútbol argentino. Tengo claro que dirigencialmente nos hemos equivocado mucho y lo hemos llevado al peor lugar del mundo. Debemos poner todo para dar un gran cambio y darle a la gente un mejor fútbol. Es un deporte que trasciende todo: cualquier país del mundo donde vos vayas, habrá alguien jugando al fútbol. Y seguramente cualquiera sea la Liga o categoría, habrá un argentino. No tengo dudas que somos los abanderados del fútbol en el mundo. Tenemos un capital que muchos no tienen. Hay que recuperar lo que perdimos. Cuando veo resultados de otras federaciones me ponga mal, me digo ‘que mal hicimos las cosas’.

-¿Estar en la AFA es más fácil que en el sindicato?

-Son cosas diferentes. En el sindicato, como dirigente gremial debés cuidar las fuentes de trabajo, negociar contratos, salarios, darle estabilidad a los trabajadores y después hay que brindarles una cobertura social. El fútbol es distinto a todo.

-¿La pasión lo hace diferente?

-Es uno de los aspectos. Pero no el único. En el fútbol vos dependés que el árbitro tenga su mejor partido, que los futbolistas realicen un gran trabajo, pero cuando la pelota no entra, al hincha no le importa si tenés un hermoso estadio, si realizaste diez obras, solo le importa ganar. Y los dirigentes también. Desde hace un tiempo, todos creemos que cuando se pierde hay que buscar un culpable externo y eso ha dañado el producto fútbol, y también a nosotros como personas.

-¿Tu gestión es una etapa de transición o eso ya pasó con el tiempo de Luis Segura y la Comisión Normalizadora?

-Se puede decir así desde el punto de vista que soy el primer presidente electo por votación luego del final del mandato de 35 años de Julio Grondona. Luego, hubo dos periodos cortos y me tocó a mí ahora. No me siento un presidente de transición. Soy un presidente que tiene claro cómo hay que gobernar a futuro: hay un estatuto que prevé dos periodos más y uno tiene que trabajar para eso. El cambio no se va a demostrar en un solo periodo. Un proyecto en juveniles o en mayores no es de un año ni dos. Son cosas a varios años.

-¿Qué imagen tenés de Julio Grondona?

-Siempre que vine a golpear la puerta, él me recibió. Yo estuve representando a la ‘C’ y la ‘D’ en el Comité Ejecutivo de la AFA. Fue presidente de la categoría. La imagen de él es de uno de los
dirigentes más reconocidos del mundo: ser el vicepresidente de FIFA sin hablar inglés es algo muy fuerte. Tiene en el mundo un reconocimiento que acá no tiene, porque se apuntan o buscan otras cosas.

-¿Sos grondonista como te califican?

-No. Por un motivo sencillo: el grondonismo se murió con Julio. Nadie puede conducir el fútbol argentino como él lo hacía, entonces el grondonismo sin él, ya no existe más. Su capacidad y experiencia era única.

-¿Sentís que te reconocen?

-En muchos sectores no. Sé que la pelea mediática la pierdo 100 a 1. Quizá sea por mi origen, por no caer bien a ciertos medios. Entiendo y conozco las reglas de juego, y las acepto. Pero sé que en algún momento se reconocen las capacidades y los hechos realizados. Ese es el compromiso que tengo desde mi rol.

-¿En qué etapa está la AFA?

-En reconstrucción, pero no solo en la AFA, sino en Sudamérica con la Conmebol y en el mundo con la FIFA. En esta casa, logramos equilibrar la economía. Empezamos a ser previsibles pues los clubes saben lo que cobrarán por derechos de televisión por mes. Hubo que frenar el desborde que había en la AFA. Al otro día de ganar las elecciones, llegué acá y no había ni la llave en la puerta del despacho. No había secretarios, nada. Por eso, hay cosas que van mejorando y siempre apuntando a mejorar el producto. Nosotros logramos volver a ser confiables y poder tomar préstamos, cosa que antes no ocurría porque no existían autoridades electas por una votación.

-¿Por qué hacia falta la Superliga?

-Porque era la manera de tener un fútbol más jerarquizado. Mediante la creación de la Superliga se licitaron los derechos audiovisuales y se mejoraron los ingresos en casi 800 millones, algo que no se pensaba. La Superliga es parte de la refundación. Pero también hicimos los estatutos que requiere FIFA. Creamos el Departamento de Finanzas, Medios, Marketing, Desarrollo. Hemos emprendido una renovación para una AFA inteligente y tecnológica. Nos va a costar, pero estoy convencido que lo vamos a lograr. Se están haciendo obras en el predio de Ezeiza también.

-¿El descuento en los ingresos a los clubes que le deben dinero a la AFA fue la medida más compleja de aplicar?

-No es una medida simpática, todo lo contrario. Pero hay que hacerlo en este proceso que llevamos adelante de cambiar muchas cosas que no estaban bien. También el famoso ‘Artículo 225’ que muchos se quejaban que beneficiaba a los poderosos, ahora no está más.

-¿Por qué se le firmó un contrato a Sampaoli hasta el 2022, que excede tu mandato?

-Se hizo así porque yo veo que se viene un lógico recambio futbolístico. Estoy convencido que vamos a tener un gran Mundial porque hay muchos futbolistas que ya no tendrán otra oportunidad.

-¿Es el último Mundial de esta generación?

-De muchos jugadores sí. 

-¿Messi también?

-No. Pienso que Messi tendrá otro más. Pero creo que el recambio lo debe hacer Sampaoli, más allá que esté o no yo como presidente. Hay que darle el lugar a los nuevos jugadores y eso lo hará este entrenador. Martino había comenzado con este recambio, después con Bauza no lo vi tan así. Pero ahora, es lo que hace falta. Nunca dudé de hacer un contrato más allá de mi mandato. En juveniles, nos cuesta mucho entrar a un Mundial y luego nos vamos muy rápido. Es algo realmente increíble.

-¿Soñás con ser campeón mundial?

-Cómo no soñar. Ojalá tuviéramos esa oportunidad. Primero hay que clasificarse, pero le tengo mucha fe a la selección para este Mundial. Me baso en que cada vez que un técnico contó con tiempo para trabajar, a la Argentina le fue muy bien y eso nos va a ocurrir.

-¿Alguna vez pensaste para qué me metí en el fútbol?

-Cuando recibís palos, a veces lo pensás, pero ya estoy curtido: cuando dicen Chiqui es esto, Chiqui lo otro, no me importa porque soy solo yo. Pero cuando dicen Tapia, hay se meten con el que te dio este apellido y la familia, eso me jode bastante. Yo estoy acostumbrado a la exposición, a que te ridiculicen, que te quieran hacer ver mal.

-¿Te subestiman?

-Sí, algunos sí. Nosotros vamos a demostrar con trabajo la capacidad que tenemos. Eso es lo importante y es lo que va a hacer cambiar la imagen. Llevará un tiempo ser reconocido a nivel mediático y sobre todo tenerle respeto a las instituciones, en este caso con la AFA. Hicimos un montón de cosas hasta ahora y no vi mucho reconocimiento.

-¿Por qué pasa eso?, ¿por qué Tinelli está del otro lado?

-(piensa unos segundos) No. Te diría que Tinelli está más de este lado que del otro.

-En varios momentos no parecía que caminaran por la misma vereda.

-Estábamos en proyectos diferentes, pero fue parte del daño que le hicimos al fútbol. Los que estábamos convencidos que Segura era el mejor proyecto y los que pensaban que Tinelli era el mejor. En la vorágine de ganar una elección, hubo muchas heridas.

-Cuándo escuchaste 38-38, ¿qué pensaste?

-Me reí. Estaba convencido que la ganábamos a la elección y de hecho fue así porque el voto pegado no era nuestro, así que la ganamos 38 a 37. Pero igual, en ese contexto no se podría haber conducido la AFA.

-¿Cuánto te diste cuenta que eras presidente de la AFA?

-Cuando se contó el último voto. Siempre pasaba algo: el día anterior a la elección se la quiso suspender. Otras veces faltaban puntos con la IGJ (Inspección General de Justicia). Cuando estábamos a punto de hacer el gol, nos corrían el arco: hubo amenazas de bomba y se pensó en desalojar el recinto en plena elección. Pasaron muchas cosas y por eso era difícil sentirse presidente antes de tiempo.

-En 1979, el día que asumió Grondona en la AFA le preguntaron por cuántos años se veía en el cargo.

-(Se sonríe e interrumpe) ¿Qué dijo Julio?

-Cuatro años, ¿vos por cuántos te ves acá?

-Por lo que pueda reelegirse. Por lo que permite la reforma estatutaria que hicimos.

-Entonces, por 12.

-Sí. Tengo que trabajar pensando en un proyecto por ese tiempo y ojalá lo pueda hacer. Sobre todo para darle el mejor fútbol que se pueda a los argentinos.

 

 

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