España, 1 de marzo.- La situación está generando tantos debates que una nueva cuestión planea sobre cada tertulia: ¿y si al final se van los dos?
"¡Basta ya!", pidió Guardiola la semana pasada a los periodistas tras escuchar la enésima pregunta sobre una renovación que no llega y que tiene angustiado a todo el barcelonismo.
Lo cierto es que a cada día que pasa se alimentan las dudas sobre su futuro, por más que el presidente del Barcelona, Sandro Rosell, dijera esta semana que "la batería de la paciencia todavía no está agotada".
Pero el simple hecho de que pasen los días y Guardiola no anuncie su renovación no es otra cosa que un indicador de que el técnico catalán tiene cada vez más dudas.
En el otro lado se sitúa Mourinho, que esta semana aprovechó la pausa por los partidos internacionales para dejarse hacer decenas de fotografías en su viaje a Londres. Precisamente ahora que se lo vincula al Chelsea para la próxima temporada.
El portugués tiene dos años más de contrato con el Real Madrid, pero durante su carrera deportiva Mourinho ya ha demostrado que no tiene problemas para romper acuerdos. Así lo hizo con el Inter de Milán hace dos temporadas para firmar con los blancos.
En las últimas semanas, se especula con la posibilidad de que Mourinho se marche del Real Madrid, y el entrenador renunció, en las últimas ruedas de prensa, a afirmar categóricamente que cumplirá su contrato. De tal forma que nadie sabe qué pasa por su cabeza.
Mientras asegura que sólo estuvo en Londres para hacer una inversión inmobiliaria, su nombre aparece vinculado a mil equipos para la próxima campaña. Casi todos de la Premier League, su torneo favorito.
"¿Qué va a hacer Mounrinho? No tengo ni idea. Especuláis vosotros, los periodistas. Yo no tengo ni idea. No sé lo que hará o dejará de hacer cada uno. O yo mismo. A lo mejor yo mañana me quiero ir. Nadie sabe lo que puede suceder", dijo Iker Casillas, capitán del Real Madrid, a la emisora Onda Cero.
Tal y como están las cosas, no es nada descartable que los dos técnicos más famosos del mundo abandonen los dos clubes de fútbol más poderosos del universo.
No sólo eso, sino que dos entrenadores pusieron en jaque a semejantes instituciones, que a estas alturas no saben si ponerse a buscar otro entrenador o arriesgarse a esperar una respuesta todavía sin fecha.
¿Está el fútbol español preparado para quedarse sin dos de las figuras que más contribuyeron, por diversas razones, a exportar dos modelos tan diferentes como exitosos? En breve se esperan respuestas, aunque la duda crece día a día.
