Con 27 años cumplidos y la pelea por el título mundial pluma de la FIB al alcance de su mano (es retador oficial a la corona que ostenta el australiano Billy Dib), Mauricio Muñoz tomó una determinación que puede parecer antipática para algunos, pero que para él, que será quien subirá al ring para tratar de coronarse como el primer sanjuanino campeón del mundo, es necesaria. Después de entrenar un mes y medio en Mendoza, ayudando a Carlos Reveco, monarca mosca de la AMB que defenderá su cetro el próximo 27 del corriente, en Japón, ante Masayuki Kuroda; El Negrito Muñoz, decidió radicarse en la vecina provincia para entrenar esperando su chance.

“Es una decisión tomada, me voy a Mendoza”, confió ayer al culminar su trabajo de bolsa en el gimnasio de la Escuela de Artes Marciales Taiwán. Consultado sobre el motivo, el aspirante número uno al cetro ecuménico, explicó lo siguiente: “Estuve un mes y medio y tuve la oportunidad de darme cuenta que el boxeo allí se vive de otra manera. Se me abrieron puertas que acá nunca se abrieron. Con Reveco concentré en Tupungato, en Las Heras, en varios lugares donde no nos faltaba nada. Nos preocupábamos nada más que en entrenar”, confió con gran convicción.

“No reniego de San Juan. Estoy muy agradecido al apoyo que me dio mucha gente, como Ojeda (Rubén), Lanusse (Enrique), Cabello (Mario), los nuevos dirigentes de la Federación quienes hicieron grandes esfuerzos para que pudiésemos trabajar tranquilos, pero estamos muy lejos. Me alegra saber que ahora los chicos tienen este hermoso gimnasio para entrenar”, agregó.

Y así como dijo que no renegaba de lo hecho en su provincia, también afirmó: “No quiero ser uno más, quiero ser campeón del mundo y creo que lo mejor es exigirme a fondo con un equipo de gente que trabaja de una manera muy profesional”, explicó.

Cuando se le preguntó si cuando pelee por el cetro mundial estará Ojeda en su rincón, dijo no saberlo. “No puedo contestar eso, tengo que hablar con Rubén. Ya veremos”, amplió quien por consejo del promotor Osvaldo Rivero no arriesgará su físico en alguna pelea previa.

“Uno hace las cosas para progresar, puedo equivocarme, pero prefiero equivocarme por haber hecho algo que quedarme con la duda por no haberlo hecho. Siento que debo irme a Mendoza para crecer y el lunes volveré a entrenar allí”, finalizó.