La bronca invadió al capitán de Boca, Daniel Díaz, luego de que su rechazo se metiera de manera infortunada en el arco del propio Agustín Orión y complicara en gran medida la llave ante Nacional de Uruguay. Pero el Cata consiguió el alivio con el pase a semifinales de manera infartante mediante los penales y donde el cuidapalos resultó fundamental. Luego de meterse entre los cuatro mejores de la Copa Libertadores, el central habló de sus sensaciones tras una noche cargada de mística en la Bombonera para eliminar a los charrúas.
“Lo positivo es que mis compañeros hicieron las cosas bien y me pudieron salvar. Estas situaciones pueden pasar, pero siendo hincha de Boca es feo que te pasen”, destacó el veterano defensor de 36 años, quien marcó uno de los penales en la definición.
Sobre su situación personal de ejecutar un penal, el catamarqueño remarcó que “el Flaco (Rolando) Schiavi corría para reventar el arco y la acomodaba a la izquierda del arquero. Es un momento de sensaciones extrañas y de mucha presión. Venía de hacer un gol en contra, que no me pasaba desde mi época en Central, y justo ante Nacional me pasó de nuevo”.
Consultado sobre el receso en el torneo continental que Boca intentará ganar por séptima vez, aseveró que “el parate llega en el momento justo. Hemos tenido muchas situaciones adversas, no sólo anoche sino a lo largo de estos meses. Lesiones, salidas de técnico y cosas que no suceden habitualmente en un equipo”.
Por último, comparó este presente con el de la edición 2015: “La Libertadores anterior habíamos estado diez puntos en la fase de grupos y quedamos afuera ahí nomás. Ahora, con muchas cosas que han sucedido, podemos estar en una semifinal. Por cómo se viene dando, estamos llegando lejos” y sobre el posible rival en semis deslizó “Pumas e Independiente del Valle juegan muy bien al fútbol pero en este momento no nos podemos dar el lujo de elegir. Se verá la otra semana cuál de los dos equipos nos toca”.

