Manny Pacquiao tuvo un gran noche en el comienzo del domingo en Las Vegas, aunque no pudo salir victorioso de la gran pelea ante Mayweather. Luego, en la conferencia de prensa, el filipino confesó que una lesión en el hombro derecho le impidió pelear al 100 por ciento y, desafiando la resolución de los jueces, aseguró: “Creo que gané”, sintetizó.

“Tenía un desgarro, pero mejoró en la última semana. Pese a todo hice una buena pelea, estuve ahí”, dijo el filipino, que aseguró que en el tercer asalto se reprodujo la lesión que había conseguido controlar los últimos días.

“Creo que gané, pero tengo que revisar el DVD para ver qué pasó realmente”, analizó Pacquiao. “Fue una buena pelea, la gente está muy feliz, no me quejé en el ring, es parte del juego, no quiero quejarme, no quiero excusas”, agregó.

Pacquiao afirmó que golpeó “muchas veces” a Mayweather, ganador claro, según jueces y analistas.

“Fue una pelea cerrada, podíamos haberlo hecho mucho mejor, pero no fuimos lo consistentes que queríamos por el hombro”, sostuvo el entrenador del filipino, Freddie Roach, siempre el hombre más cercano al zurdo.

Mientras que el promotor de Pacquiao, el legendario, Bob Arum, subrayó que pese a la buena defensa de Mayweather, los apenas 429 golpes lanzados por el filipino fueron una señal del problema en el hombro que lo limitó.

“’Hizo un gran combate dadas las circunstancias, estoy orgulloso de él. Demostró una vez más lo guerrero que es. Sus fans deben estar satisfecho”, comentó Arum, que comparó la lesión con la que sufrió la estrella de la NBA Kobe Bryant, que en enero fue operado del manguito rotador del hombro y no jugó más