Tras el triunfo, más relajados, con la clasificación consumada y la felicidad reflejada con un abrazo en el centro de la cancha por haberse metido en la siguiente fase, el plantel de Villa Obrera reflejó sus sentimientos. El primero fue Federico Amaya, quien anotó el gol que abrió el camino para la continuidad en el Argentino B y para ser el máximo artillero del equipo. “Nadie apostaba por nosotros, sólo nosotros creíamos en nuestro juego. Así mejoramos lo malo, corregimos errores y por eso logramos el objetivo y seguimos en carrera. Hoy estamos convencidos y demostramos que estamos para darle pelea a cualquier”, destacó el delantero cordobés, quien se retiró antes de tiempo por una contractura.
Su compañero en el goleo de la tarde, Gustavo Delgado, admitió que: “se complicó el partido, pero logramos clasificar en virtud de las ganas y de demostrar en la cancha que podemos jugar, ganar y clasificar”.
Otro que no ocultó su felicidad y el amor por la camiseta fue el capitán Roberto Soria, quien dijo: “Clasificamos raspando, con los justo, pero lo logramos y de ahora en más todas serán finales por eso tenemos que prepararnos para lo que viene”.
Por último, Fernando Gaetán, contó como fue el paso a paso del equipo y cómo los objetivos fueron cambiando con el correr de las fechas. “Primero nos propusimos salvar la categoría, se logró y luego fuimos por la clasificación y se nos dio. Hoy (por ayer) terminamos sufriendo pero logrando el objetivo”, cerró el volante.

