Podrá estar viviendo un tsunami emocional en su interior Reinaldo García, pero en la “superficie” sólo se ve que reina la calma total.
Por más que haya sido designado capitán de la Selección argentina de hockey sobre patines (toda una sorpresa para él) para el Mundial que se disputará en su tierra desde hoy y en el que se lo considera a su equipo como serio candidato para levantar la copa de campeón, el “Nalo” seguirá hablando a bajo volumen, sin estridencias ni perder nunca el control en alguna frase. Obviamente entusiasmado, y mucho, porque está en la puerta de vivir lo que reconoció como una de las materias pendientes en su carrera de hockista pero teniendo siempre controlada la situación. Los tres mundiales ya disputados y sus 28 años de edad pueden ser la explicación del aplomo del flamante capitán de la Selección.
-¿Cuál es la comparación entre esta Selección y la de Vigo en 2009?
-Creo que en este Mundial estamos muy equilibrados, mejor en defensa. Y en ataque estamos muy bien. Tuvimos mucho tiempo para prepararnos y eso está bueno. Además que se sumó David (Páez). Estamos al cien por ciento para el Mundial.
-En aquel Mundial, tenías el pelo largo, estabas soltero y todavía no jugabas en Barcelona.
-Me casé (con la portuguesa Cristiana) inmediatamente después del Mundial y también en ese momento pasé al Barcelona. Lo del pelo fue recién ahora, hace dos meses cuando llegué a San Juan y fue por un cambio de look nada más.
-Al jugar en ese club, los pedidos de camisetas deben estar a la orden del día.
-Sí. Uno que otro bucito y camisetas ya fueron obsequios. Pero también me pidieron, y conseguí, alguna firmada con Messi y el plantel de fútbol.
-¿Ves fútbol? ¿Fuiste a la cancha a ver a ese equipo?
-Me gusta y fui un par de veces. Pero en los partidos más importantes, como no cabe ni un alfiler en el estadio, la verdad es que prefiero verlo por televisión. Te perdés el entorno, pero lo ves más tranquilo y observando los detalles de una transmisión televisiva.
-¿Cuál es tu balance en estos dos años en el club?
– El primer año ganamos todo con el Barcelona y el segundo fue un poco más complicado. Son experiencias nuevas y me han cambiado mucho.
-¿Y la ciudad?
-Una ciudad cosmopolita con diferentes culturas. Es una belleza. Es una de las más lindas y ordenadas que vi. Estoy encantado de estar ahí.
-Cuando no jugás, ¿qué hacés?
-Estoy haciendo un curso de formación profesional para ser un futuro entrenador, tres veces a la semana. Siempre voy mirando para el futuro. Todos sabemos que ser deportista profesional termina rápido y hay que ir armando el futuro.
-¿Cómo te sentaron estos dos años de matrimonio?
-Crecí como persona desde que me casé. Incluso creo que le pasó a todo el grupo de la Selección. Este es el mismo equipo que el de 2009 pero mucho más maduro. Algunos jugadores han formado una familia, han salido campeones en sus clubes y eso hace que lleguemos al Mundial más maduros que en Vigo 2009.
-¿Esperabas ser designado capitán del plantel?
-La verdad que no. Fue una linda sorpresa y espero llevar bien esta responsabilidad. Aunque en el equipo hay varios integrantes para ordenar, por lo que la cinta es algo circunstancial.
-¿Cómo estás sabiendo que ya empieza el Mundial?
-Va creciendo la ansiedad. Todos estamos esperando el momento de poder jugar y de hacer lo que hemos estado practicando en estos tres meses de entrenamiento.
-¿Cómo te imaginás el momento cuando vayan al Cantoni para el primer partido?
-Me lo imagino como pasa en todos los mundiales. Siempre llegamos cantando la música que elegimos.
-¿El hit que sí o sí tiene que escuchar el grupo?
-Arriba la vida, de Croni-k. En el estribillo, muchos se enloquecen.
-¿Dónde estabas en el Mundial de 2001?
-En 2001 yo estuve en la popular Norte que fue por los abonos nos regalaron por salir campeones en el Mundial Sub 17 y lo que viví desde afuera fue increíble. Ya había visto el de 1989.
-¿Qué recuerdos te quedaron?
-Y… comparando con los mundiales que jugué yo, ya dije alguna vez que para retirarme tranquilo debía jugar un Mundial en San Juan y por suerte hoy se me puede dar. Dios quiera que sea igual o superior que al 2001. Quiero disfrutarlo, ya que en el próximo Mundial en Argentina seguro no voy a estar.

