“Estoy muy emocionado. Esto lo veníamos buscando desde hace un montón y ahora se nos dio. Por eso esta alegría es inexplicable. Mucho esfuerzo, mucho sacrificio. No sólo de este año sino de todos los años que yo estoy en San Juan. Coronar con esto, más allá de que sea una medalla de bronce, me parece que para nosotros es una medalla de oro. De oro al esfuerzo, al sacrificio. Obviamente reconocemos que el equipo ruso y hasta el mismo Sada Cruzeiro son mejores que nosotros. Están en un nivel superior. Tanto por lo físico o por los partidos que juegan durante toda la temporada. Nosotros, la Liga Argentina, es una lástima, ha bajado el nivel pero nosotros al salir a competir afuera nos da nivel. Y bueno, cuando salíamos siempre nos faltaba un pasito. Ahora se pudo y hay que festejarlo”.

Consultado sobre qué pasa por la cabeza en el momento cumbre, Demián dijo: “Pienso en mi familia, en mis amigos. Pienso desde que empecé a jugar al vóley. En el Colegio Solari. Porque todos mis amigos de ahí me siguen hasta ahora. Por eso es una emoción terrible. Toda mi familia, inclusive mis hermanos vinieron hasta acá”.

Por su lado, Sebastián Fernández, el armador suplente y el jugador del último saque, afirmó que “la verdad que uno trabaja todo el año para un momento, para este momento. Y se dio, así que la felicidad es enorme. La alegría es inmensa. Cuando que vi que el último punto cerraba todo, te juro que no lo podía creer. Era difícil hasta de festejar”.