La derrota del lunes ante Ferro por 1-0 no hizo más que darle continuidad a la racha negativa jugando fuera de Concepción para este San Martín. Situación en la que suma 150 días sin victorias. Demasiado tiempo para una institución que en ese periodo descendió de Primera División, que arrancó mal la B Nacional, y que incluso estuvo en zona de descenso directo hace fechas atrás. Todo junto en menos de medio año y con cuatro directores técnicos distintos. Porque cada salida le cuesta el doble y a veces el triple, y porque no logra una estabilidad en esa condición, que hoy se dirime en ser un karma, que son los malos antecedentes que dejaron sus huellas y que producen los actuales resultados; o una realidad que no tiene solución pese al constante cambio de entrenador.
Lo concreto es que necesita una resolución, que pasó de ser obligada a tener el grado de urgencia en la actualidad si pretende pensar en grande y no dejar pasar el tren. En los 150 días sin ganar sólo convirtió dos goles y el rendimiento fue bajo en comparación de la propuesta de local. Poca profundidad, escasas chances de gol y una pésima definición en lo poco que tuvo, quedar mal parado y algunas desinteligencias en el fondo, sumado a que en ese periodo hasta se improvisó con jugadores en puestos inventados, fueron algunos de los detonantes. Que se suman al planteo del rival, a que le cierra algunos caminos o toma jugadores claves y que generan la impotencia que se traduce en errores de coordinación lógicos ante la falta del envión que podría significar “meter” una victoria que sirva de punto de partida.
La última victoria en tierras ajenas fue el 8 de junio por la 17ma fecha del torneo Final de Primera División, cuando superó 2-0 a Belgrano en Córdoba con los goles de Sebastián Penco. Luego las alegrías se transformaron en dolor, incomprensión, malestar y deuda.
La racha adversa comenzó en la última fecha del semestre pasado, cuando con Rubén Darío Forestello al frente, cayó 3-1 en el Monumental ante River y perdió la categoría (si ganaba se quedaba en Primera). Continuó ya en la B Nacional con Daniel Garnero, que en 5 presentaciones nunca pudo regresar a San Juan con los 3 puntos y le terminó costando el cargo (empezó perdiendo 1-0 ante Atlético Tucumán. Luego cayó frente a Huracán 2-0. En el tercer juego contra Villa San Carlos empató 1-1. A continuación perdió 1-0 con Talleres. Para quedarse fuera del cargo de DT tras el 0-0 contra Almirante Brown en una de las peores producciones). Por ello llegó el interinato de Marcelo Vivas, quien confesó que era su oportunidad para demostrar que estaba para tomar el cargo oficialmente. No obstante, el coordinador general de inferiores de AFA tampoco pudo enderezar el rumbo de visitante y en su única oportunidad igualó contra Belgrano en San Francisco. Para continuar ésta sequía el lunes, en el debut de Juan Manuel Azconzábal lejos del Hilario Sánchez, con una derrota que reflejó que ni el cambio de entrenador puede con la deuda externa, que necesita quebrarse para reflejar que es sólo un karma o la dura realidad.

