Bajó del micro, encaró hacia la capilla y se colocó adelante. Así fue el recorrido de José Martinazzo apenas llegó a San Expedito. El técnico nacional se mostró muy comprometido con el momento de la selección y aprovechó el momento para orar.

“He pedido en la Difunta y aquí (San Expedito) que nos ayuden a mantener la cabeza lo más tranquila posible, que todos salgan sanos y si podemos coronarnos con el campeonato de todos”, dijo Martinazzo, haciendo referencia a la promesa.

El técnico tiene la intención de regresar una vez terminado el campeonato del mundo. “Muchos jugadores tienen que partir hacia Europa ni bien terminado el mundial, pero cada uno hace su promesa y dentro de la mía está volver a este lugar, yo voy a volver con mis hijos”, declaró José, quien apenas se retiró de la capilla compró un paquete de velas en uno de los comercios del lugar y junto a otros integrantes del cuerpo técnico las encendió y se las llevó al santuario.

Por último Martinazzo hizo hincapié en lo espiritual iciendo: “hemos trabajado en la parte física y en la táctica, pero teníamos que hacerlo en lo espiritual’, cerró.