Este es su tercer paso por el vóleibol del país. Hasta hace tres semanas atrás le había tocado jugar dos finales, con Belgrano y La Unión de Formosa, pero nunca pudo consagrarse campeón. Ahora, con su primer año en UPCN, Alex Moreno puede coronarse campeón de la Liga Argentina de Vóleibol, ya que los sanjuaninos igualaron la serie 2-2 con Bolívar. El opuesto celebró la victoria del último partido con mucha euforia y confirmó haber tenido una discusión con Filardi, porque lo insultó y también fueron racistas.

Siendo uno de los pilares dice no tener amigos en esta instancia.

UPCN tenía que hacerle frente a una serie que no era nada favorable para los sanjuaninos, teniendo que remontar en Bolívar un 2-0 generado en la provincia. Lo cierto es que al equipo de Armoa la mayoría lo daba por muerto, pero ganó y Alex Moreno, el máximo anotador de los Cóndores festejó de una manera desaforada la victoria y la igualdad de la serie.

“Cuando jugar allá, por donde se te mire, si festejas los puntos más eufóricos pasas a ser soberbio y si no los celebras crees que ellos son más y le estas guardando respeto. Fue un desahogo en lo personal porque todo el mundo nos daba por muertos y eso genera una satisfacción, porque es muy difícil jugar allá y encima sentimos que todo nos juega en contra. En el cuarto set, que ganamos en la última jugada (Javier) Filardi me putea de una forma abrupta y todo el mundo desde las tribunas te putea y te negrea. En Bolívar son racistas, porque una cosa es que te alienten y otra cosa es que te escupan, te puteen todo el tiempo y te tiren cosas de la tribuna”, dijo el opuesto de UPCN ayer una vez terminado el entrenamiento en el polideportivo del Colegio Lujan, quien agregó que “fue más la bronca, la euforia de celebrar de esa forma, es saber que le callamos la boca a mucha gente, a una cuidad entera prácticamente, porque nos daban por muertos. Quería disfrutar con la gente de UPCN que fue hasta allá a hacernos el aguante”, aseguró Moreno.

El colombiano, nacido en Antioquía, provincia de Medellín, dijo que ahora con Filardi “somos enemigos, hasta que termine la final. Si después nos juntamos a tomar un café, está todo bien, pero ahora olvidate. Lo saludo educadamente, por lo deportivo, pero una vez que se entra a la cancha, está el futuro mío y de mi familia, además del futuro de un club y toda la gente que trabaja aquí”.

Con respecto a la serie de la final ante Bolívar, el opuesto expresó que la única solución que había, luego de los partidos en San Juan, era ir a ganar a Bolívar, por lo que el momento psicológico en el que se encontraron, hizo que los dos partidos se “jugarán con el corazón, más que con las ideas”.

A un día del quinto partido de la serie, la clave del juego pasará por la tranquilidad para disputar cada pelota, dejando de lado el nerviosismo, que los sentenció a la derrota en casa.