San Juan, 21 de septiembre.- En el fútbol los festejos se dedican y algunos tienen un significado muy especial. Desde las dos manos en forma de cuna del brasileño Bebeto en el Mundial ’94 por la llegado de un hijo hasta el dedo pulgar en la boca marcan dos festejos que dan pie a la llegado de un niño a la vida de los jugadores.
Fue precisamente el dedo en la boca el festejo que utilizó anoche el sanjuanino Emmanuel Mas para mostrar la alegría que fue marcar un gol clave para las aspiraciones del Ciclón.
Y no quedó ahí, porque al finalizar el partido, un reportero de Fútbol para Todos lo entrevistó y, además de acordarse de ‘su’ San Juan, se lo dedicó a su esposa. ¿Se viene el sucesor? Dios dirá, pero ayer hubo indicios claros.
