El técnico de River, Matías Almeyda, disfruta haber recuperado la punta después de seis fechas y avisa que los rivales pueden sentir la presión de jugar con el resultado puesto: “Era importante ganar. Ahora hay que esperar”.

Ayer, después de un comienzo complicado, pudo dar vuelta el marcador en suelo tucumano y, de esta forma, llegó a la punta de la B Nacional. Así, les mete presión a Instituto y Central, que jugarán después y reflejando esa situación, Almeyda consideró: “Quedan cinco partidos eternos, era importante ganar. Ahora a esperar, ellos están obligados. Hay que ver”. Claro, el técnico sabe que es una pelea entre tres. El que pise en falso, quedará afuera del ascenso directo.

Analizando lo que fue el partido, Almeyda dijo: “Lo empatamos y dimos vuelta. Se necesitan estas victorias para ir a Primera. No entramos bien en los primeros quince, después se empezó a marca la diferencia. Dejaron el alma”. Pero, el Pelado no ocultó su molestia por los dos goles de cabeza del rival: “Me molesta que llegue un jugador solo. El primero nace porque dejamos recibir al lateral. Se trabaja y se habla, no podemos cometer esos errores”.

Por su parte, le agradeció a Sánchez el abrazo en el gol: “Es una alegría”. Aunque también elogió al Chori Domínguez: “Entró con velocidad. Marcó la diferencia. Es un mérito para él. Nos da felicidad”. Y cerró hablando de la jugada del tercer gol entre el ex Valencia y Treze: “Es para los que dicen que no se la pasa”.