Las Vegas, 4 de mayo.- La polémica no ha hecho más que
comenzar con lo sucedido en la llamada ‘Pelea del Siglo‘, en la que
se batieron todas las marcas en ingresos de dinero, el
estadounidense Floyd Mayweather Jr. ya se considera parte de los
inmortales del boxeo y su rival, el filipino Manny Pacquiao, está
frustrado porque perdió debido a una supuesta lesión de hombro.
Mientras los aficionados tratan de digerir si realmente se trató
del gran combate que se vendió o si las declaraciones del promotor
Bob Arum lo convierten en un fraude que deja al boxeo nuevamente con
una gran deuda ante los seguidores del deporte de los guantes.
Mayweather Jr. derrotó por la vía de la decisión unánime a
Pacquiao en 12 asaltos y se convirtió en campeón welter absoluto al
retener sus títulos avalados por el Consejo Mundial de Boxeo (CMB),
Asociación Mundial (AMB), le arrebató a Pacquiao la corona de la
Organización Mundial (OMB) y se embolsó unos 200 millones de
dólares, por aproximadamente 100 millones del filipino.
Pero la radiografía de lo que realmente sucedió en el
cuadrilátero la imprimieron los 16.507 que la presenciaron en el MGM
Grand Garden Arena, de Las Vegas, que mientras se realizaba la
entrevista al flamante campeón, lo abuchearon como muestra de su
rechazo por el resultado y con la forma en que Mayweather logró la
victoria.
El excampeón mundial Óscar de la Hoya, rival de ambos púgiles
como profesional y ahora promotor, con sus declaraciones, redondeó
la desilusión que se vive dentro del mundo del boxeo: ‘Lo siento por
los aficionados. Dirán que soy de la vieja escuela, pero me gusta
que el dinero que pagan los espectadores valga la pena con un
combate de acción‘, escribió en su cuenta de Twitter.
De La Hoya criticó sin reparos el ‘estilo de carrera‘ que hizo el
campeón durante toda la pelea.
Otra leyenda del boxeo, Mike Tyson, con su estilo parco, dijo:
‘¿Hemos esperado cinco años para esto…?. No fue suficiente‘.
La afición, De la Hoya y Tyson se refieren a que Mayweather Jr.
simplemente se dedicó a hacer un boxeo de piernas, a huir cuando
veía a Pacquiao cerca, y a intentar contraataques.
Incluso el padre de Mayweather, desde la esquina del
cuadrilátero, urgía a su hijo a ‘hacer más‘, pero ‘Money‘ Mayweather
respondió que ‘Pacquiao es un peleador muy fuerte, no tiene caso
hacer más, es mejor estar a la defensiva‘.
Lo anterior convirtió a la ‘Pelea del Siglo‘ en un combate entre
un peleador (Pacquiao) lesionado, y otro (Mayweather), en plan de
carrera y retirada permanente, huyendo del disminuido rival.
‘Catch me, if you can‘ (Atrápame si puedes‘), como el título de
la película que protagonizó Leonardo DiCaprio, parecía decir el
excampeón mundial de los pesados, el británico Lennox Lewis, quien a
través de Twitter indicó que ‘Si no lo puedes alcanzar, no puedes
pegarle‘.
Hay otras versiones, como la de Frank Bruno, quien describió a
Mayweather Jr. como un ‘artesano‘ del ring por su cualidad defensiva
y lo puso entre los más grandes de la historia.
Si De la Hoya se inclina por la vieja escuela, entonces Julio
César Chávez, el llamado Rey del Bending, sería superior a
Mayweather Jr. en la defensiva, ya que el legendario excampeón
mundial mexicano entraba a la zona de peligro y salía ileso sólo
trabajando de manera perfecta con la cintura de goma que tenía, en
vez de salir huyendo con velocidad de piernas.
Los aspectos deportivos y los gustos por las diferentes técnicas
boxísticas pueden entenderse, pero entrando al terreno legal, el
problema grave es que los promotores, al menos Arum, habría
fomentado un combate y promovido como la ‘Pelea del Siglo‘ un duelo
al que su boxeador, Pacquiao, llegaba lesionado.
Más preocupante y ofensivo fue el que apenas concluida la pelea,
Arum dijo que Pacquio inició el combate lesionado de un hombro,
concretamente del derecho, el que más tendría que utilizar para
sacar la mano con la que mejor golpea.
Ahí fue cuando se supo que el excampeón filipino subió al
cuadrilátero lesionado y que de acuerdo al propio Arum la lesión se
la produjo durante un entrenamiento ‘en algún momento después del 11
de marzo‘.
Arum fue más allá cuando también dijo que Pacquiao tuvo que subir
al cuadrilátero con dolores debido a que la Comisión Atlética de
Nevada denegó su petición para que recibiese antes del combate una
inyección con antiinflamatorios.
Arum dijo que ‘el equipo de Pacquiao pensó que obtendría permiso
para recibir una inyección con antiinflamatorios porque ya se la
habían suministrado durante los entrenamientos con la autorización
de la Agencia Antidopaje de Estados Unidos (USADA) que supervisó la
pelea.
‘El compuesto había sido aprobado por la USADA y el fallo (de la
Comisión de negar la inyección a Pacquiao) afectó al resultado de la
pelea‘, subrayó Arum.
Mientras que el presidente de la Comisión Atlética de Nevada,
Francisco Aguilar, dijo que el equipo del filipino quería que se le
inyectara lidocaína, una sustancia que adormece la zona afectada.
Pero agregó que no marcaron la casilla de lesión tras el pesaje
del viernes, por lo que la comisión no tuvo forma de saber la
gravedad de la lesión.
La promoción de la pelea presentó un combate anunciándolo como la
‘Pelea del Siglo‘, a pesar de que uno de los púgiles estaba
lesionado, así que los aficionados tuvieron que presenciar un duelo
que no era el que se vendió en las taquillas, y el boxeo, una vez
más, queda en deuda con la afición.
Esta vez el CMB, la AMB, o la OMB tienen la gran oportunidad de
dar un paso adelante y tomar una acción al respecto para darle
credibilidad al deporte que promueven.
De lo contrario, es probable que se lleve a cabo una revancha,
quizá dentro de un año, cuando Mayweather tenga 39 de edad y
Pacquiao, 37, y cuando este último esté recuperado de la operación
en el hombro que dice que tiene lesionado y a la que al final se
tendrá que someter.
Seguro que los promotores encontrarán formas de promover la pelea
y convertirla de nuevo en otro éxito económico para ellos y los
boxeadores.
Pero si los conocedores del boxeo aseguran que la ‘Pelea del
Siglo‘ se dio cinco años tarde y los abucheos de los aficionados lo
avalan, cuando se lleve a cabo la posible revancha, la deuda del
boxeo hacia la afición será aun mayor y por lo tanto un auténtico
‘fraude‘.

