Ya era líder pero desde ese momento se reafirmó como candidato y sobre todo por la forma en que lo hizo. Si parecía que le habían puesto un ‘motorcito’ en sus piernas cuando a 300 metros del final, doblegó a Juan Pablo Dotti (Complejo Style) que llegaba hasta ese momento con una amplia diferencia. Ese fue el punto clave de la Vuelta y Laureano así lo analizó: “En un momento quedamos solos con Gastón Javier y los dos sabíamos que había que salir sí o sí a atacar y buscar la carrera porque Dotti llevaba 1m40s y no era fácil descontarlo en 7 kilómetros, pero me sentí con mucha fuerza y apreté fuerte para intentar ganar la etapa y por suerte se me dio. El Colorado era algo que tenía pendiente y fue clave para sacarle diferencia a los demás competidores que buscaban llevarse la General”, contó el tricampeón.

El año anterior la lucha fue cabeza a cabeza con Ricardo Escuela, esta vez además del barrealino se sumó Dotti, y el capitán del SEP también tuvo unas palabras para ellos. “Tanto Ricardo como Juan Pablo se esmeraron muchísimo para intentar ganar la Vuelta, hicieron un gran trabajo y de eso no quedaron dudas. Nosotros pusimos una diferencia importante en el Colorado y en la contrarreloj, si no hubiese sido por esa diferencia la lucha hubiese sido como años anteriores”.

Para llegar en las condiciones que llegó al Colorado los Bichos Verdes trabajaron con entrenamientos por Valle Fértil, pero además incorporaron un potenciómetro que para Rosas fue clave no sólo para la etapa de ascenso, sino también para la contrarreloj, acaso su etapa preferida. “Incorporar elementos nuevos también ayudó. El potenciómetro es un medidor de potencia que nos ha hecho subir el nivel en lo físico para trabajar mucho más exacto en lo que veníamos haciendo”, valoró.