La posibilidad de conducir al equipo argentino de tenis a ganar por primera vez la Copa Davis se ha convertido en una obsesión para Juan Martín Del Potro. Quien a principios de año estaba en la posición 1.462 del ranking mundial y que, luego de ocho meses que serán inolvidables, por su medalla de plata en los JJOO de Río y por meterse entre los mejores ocho del Gram Slam estadounidense (Flushing Meadows), ganar el título en Estocolmo y sumar su granito de arena para meter a Argentina en la final por la ensaladera de Plata, está realizando en Tandil, su tierra natal una mini-pretemporada pensando en no dar ninguna ventaja ante Croacia, contra quien buscará, junto a Delbonis, Pella y Mayer, inscribir sus nombres con letras de oro en la historia del tenis argentino.

Decidió no asistir al Master 1000 de París para concentrarse en fortalecer su físico para hacer frente a los posibles tres partidos que deba jugar (dos singles y el doble). En lo tenístico demostró estar bien, en lo físico va por la excelencia.