El capitán y talentoso volante de Boca Juniors, Juan Román Riquelme, afirmó que Corinthians de Brasil es “el favorito” en el duelo de hoy por la revancha de los octavos de final de la Copa Libertadores de América.
“Corinthians es el favorito porque es el último campeón de la Copa Libertadores, es local y aparte tienen grandes jugadores como Paulinho y Emerson, pero nosotros estamos tranquilos y tratando de mantener nuestro juego”, apuntó Riquelme en rueda de prensa en la puerta del hotel Hyatt de la ciudad de San Pablo.
Riquelme, quien no prestó atención a la advertencia de los oficiales de seguridad y habló con los periodistas en la vereda del hotel, reaparecería hoy ante el vigente campeón del máximo certamen continental luego del desgarro en cara posterior del muslo de la pierna izquierda, por la décima fecha del torneo Final ante Belgrano de Córdoba, en la Bombonera.
“Me siento bien y con ganas”, se limitó a responder Riquelme sobre su regreso al equipo que dirige Carlos Bianchi.
En tanto, remarcó que el objetivo del plantel de Boca es llegar a final de la Copa Libertadores: “nuestro propósito es jugar los 14 partidos de este torneo y como siempre digo, tenemos al entrenador que en Boca siempre jugó los 14 partidos en la Copa”.
Por último, el ex volante de Barcelona y Villarreal de España indicó que el cotejo de esta noche será “difícil, pero no imposible” y que Boca deberá hacer valer “la diferencia” que logró en La Bombonera cuando se puso 1-0 con gol de Nicolás Blandi.
El plantel de Boca Juniors, que arribó a las 14 a la ciudad de San Pablo junto al presidente Daniel Angelici, se hospeda en el hotel Hyatt del barrio Morumbí y por la tarde realizó un entrenamiento en el club Portuguesa.
Corinthians de Brasil y Boca Juniors se enfrentarán hoy desde las 22 (hora argentina), en el estadio Paulo Machado de Carvalho, partido que será arbitrado por el paraguayo Carlos Amarilla y para Juan Román Riquelme no será un partido más ya que se juntarán rival y escenario de forma singular ya que hace menos de un año atrás, el capitán de Boca había marcado un paréntesis en su carrera justo ahí.

