Nelson Pérez y Fernando Garramuño son dos de los árbitros encargados de impartir justicia en el Torneo Infantil de fútbol que realiza Alianza. Ambos, asistentes de la primera local del fútbol sanjuanino y jueces de inferiores, dirigen por primera vez la competencia Lechuza y esperan hacerlo de la mejor forma.
“A veces es complicado dirigir a los chicos, sobre todo por los padres que calientan los partidos”, expresó Pérez, quien lleva más de dos años en el oficio que aprendió de su padre, Miguel (actualmente dirige partidos de escuelita y en algunas oportunidades es asistente de la B Local). Por su parte Garramuño, también aclaró que a veces se tiene problemas con técnicos porque “por ahí no saben las reglas, pierden y te cuestionan. Pero si uno está concentrado no molestan mucho. Por suerte nosotros no hemos tenido problemas con nadie, pero compañeros nuestros sí”, expresó el nóvel arbitro que alguna vez jugó en las inferiores de Alianza y de Trinidad. “Dejé en el 2003, ahora intento enseñarle a los más chicos cómo deben comportarse dentro de la cancha”, señaló.
Para tratar la violencia y otros temas, Pérez y Garramuño (junto a sus colegas) se reúnen una vez por semana en la Liga Sanjuanina de Fútbol. Allí se los capacita para que día a día mejoren su labor y puedan cumplir su objetivo de llegar, por lo menos, a recibir un contrato desde la AFA (a partir del Torneo Argentino A). Y no todo queda en palabras, sino que Nelson realiza el curso Prenacional para ingresar al curso Nacional de SADRA y AFA. Esta preparación significa viajar a diferentes provincias del país y cumplir con las exigentes clases teóricas y físicas.
Hasta ahora, en Alianza, nadie puede quejarse porque la labor de los árbitros fue impecable.

