Buenos Aires, 1 de junio.- Cerca de 100 personas están desaparecidas sobre todo en
áreas rurales de Guatemala de difícil acceso, donde las lluvias
de Agatha desataron deslaves que arrastraron casas y pobladores
corriente abajo, tras el desborde de ríos.
Cuerpos de rescate, apenas con palas y picos y sin
maquinaria pesada, trataban de hacer su tarea con un 18 por
ciento de los principales puentes destruidos.
‘Nosotros intentamos llegar a las comunidades, pero nos
encontramos con los puentes caídos y tenemos que caminar,
tardamos mucho más tiempo‘, dijo Rony Veliz, del cuerpo de
Bomberos Voluntarios de Guatemala.
En Guatemala, con un alto nivel de pobreza, la tormenta
dejó 152 muertos, mientras que en Honduras fallecieron 14 y en
El Salvador 12.
La tormenta, la primera de la temporada de huracanes en el
océano Pacífico y que ya se convirtió en nubarrones, dejó casi
100,000 damnificados, muchos de los cuales ya habían regresado
a sus hogares.
Socorristas se desplazaban en seis helicópteros de Estados
Unidos, así como en otros privados, para llevar alimentos y
medicinas a los pueblos de la costa Pacífico, severamente
afectados, pero en muchos lugares la población estaba
desesperándose por la falta de suministros.
‘Nosotros tenemos varios días sin recibir ayuda ni atención
por parte del gobierno y se nos está acabando el agua y la
comida‘, dijo un hombre que llamó a una radio desde
Huehuetenango, una zona alta donde crece café de alta calidad.
TEMEN POR DENGUE Y MALARIA
El Gobierno dijo que esperaba la llegada de aviones de
México con ayuda y señaló que lleva estimados daños por 62.5
millones de dólares sólo en vivienda, sin contabilizar puentes,
carreteras y escuelas dañadas.
La lluvia dejó boquetes gigantes en la Ciudad de Guatemala
creando verdaderas trampas en algunos casos en medio de la
calle, que podrían haberse tragado personas y parte de algunas
construcciones.
El aeropuerto de la capital fue reabierto tras haber sido
cerrado el fin de semana por el mal clima.
El ministro de Salud, Ludwin Ovalle, dijo que podrían
surgir brotes de dengue o malaria en los próximos días. ‘Vemos
unos brotes de dengue y malaria debido al estancamiento de las
aguas‘, dijo el funcionario.
Los productores de café, cultivo clave para las
empobrecidas economías de la región, estaban preocupados por
los daños causados por las lluvias, que habrían afectado las
plantaciones por la fuerza del agua que hace caer los granos,
así como por el surgimiento de hongos debido a la humedad.
Operadores de materias primas dijeron que la incertidumbre
sobre el estado de la cosecha, particularmente de Guatemala, el
mayor productor de café de la región, apoyó la tendencia
alcista que se registró el martes en los mercados, aunque no
fue el único factor.
Centroamérica es una región muy vulnerable a las lluvias
debido a su terreno montañoso, muchas veces deforestado, así
como por las pobres comunicaciones en las áreas rurales que
dificultan las tareas de rescate en casos de desastres.
En noviembre, el huracán Ida dejó al menos 150 muertos al
pasar por la región.
