La cifra de muertos a raíz del sismo registrado el miércoles pasado en la isla indonesia de Sumatra asciende a 1.100, según las últimas estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) dadas a conocer ayer.
"Es de temer que la cantidad de muertos aún aumente", agregó el coordinador de Ayuda de Emergencia de la ONU, John Homes, desde Nueva York.
Los primeros informes afirmaron que el sismo había derribado unas 500 viviendas, por lo que se presupone que aún miles de personas podrían estar bajo los escombros.
Previamente, la ministra de Salud de Indonesia, Siti Fadilah Supari, había expresado el temor de que el sismo hubiera causado más de 1.000 muertos.
En Indonesia, el Ministerio de Asuntos Sociales precisó que las víctimas se registraron en su mayoría en la zona de Padang, la capital de la provincia de Sumatra Oriental.
En Pangdad, la ciudad más afectada por el sismo de 7,6 grados, murieron 376 personas y hubo más de 100 heridos, según la información suministrada por el Ministerio de Asuntos Sociales.
Se teme que la cantidad de víctimas siga aumentando, ya que miles de personas permanecían sepultadas bajo los escombros de edificios colapsados, ante la falta maquinaria pesada para retirar los escombros y buscar supervivientes, informaron medios periodísticos locales.
Indonesia se asienta sobre el llamado "Anillo de Fuego del Pacífico’. Está ubicada entre la península del Sudeste Asiático y Australia, entre los océanos Indico y Pacífico. Es una zona de gran actividad sísmica y volcánica que es sacudida por unos 7.000 temblores al año, la mayoría moderados.
Los supervivientes han hecho cola durante horas para obtener bienes básicos, como comida o gasolina. El embajador argentino en Indonesia, Javier Sáenz de Urquiza, informó ayer que no hay argentinos afectados por el devastador terremoto.
El embajador aclaró que "los argentinos no viven en Sumatra (la sexta isla más grande del mundo) sino en la isla de Bali", por lo que estuvieron fuera del radio de acción del mismo.
En Samoa
En tanto, la cifra de víctimas mortales por el tsunami que azotó el martes pasado el archipiélago de Samoa (ubicado en Oceanía) alcanzó al menos a 150, mientras decenas de personas arrastradas por el mar siguen desaparecidas y comenzaron los saqueos.
La fuerza del agua arrastró viviendas y complejos vacacionales, dejando a miles de personas sin techo en la costa sur de la isla principal. Varios cadáveres fueron devueltos ayer por el mar y fueron ya sepultados.
En algunos lugares comenzaron a actuar los saqueadores, que arrancaron los neumáticos de los automóviles y registraron las maletas de los turistas en busca de cualquier cosa que aprovechar, informó la prensa local.
A los aeropuertos llegaron los primeros aviones con medicamentos y alimentos enviados por organizaciones humanitarias y se calcula que 32.000 personas necesitan ayuda.
Las autoridades advirtieron del riesgo del brote de epidemias en Samoa Estadounidense, debido a que los canales acuíferos quedaron también dañados.

