En el astillero Knierim Tachtbau, en la localidad de Kiel, al Norte de Alemania, se está construyendo el mayor barco solar del mundo. El objetivo de los ingenieros que han diseñado la nave, llamada PlanetSolar, es convertirla en la primera que dé la vuelta alrededor del mundo sólo movida por energía solar. Será, según sus previsiones, en el mes de abril de 2011.
El barco que tiene un presupuesto de casi 14 millones de euros tiene una forma similar a una punta de flecha, tendrá 29,87 de eslora, poco más de 15 metros de manga y 34,7 metros de altura. Pesará 60 toneladas y tendrá una superficie de 470 metros cuadrados llena de placas solares fotovoltaicas. Llevará dos tripulantes, aunque tendrá capacidad para otros 50.
"El casco está acabado y está a punto de consumarse su ‘boda’ con la cubierta", explicó Andreas Kling, de los astilleros germanos a orillas del Báltico.
De momento, no se conocen demasiados detalles sobre el propulsor que se empleará, ya que los responsables del proyecto entre los que se encuentra que la Agencia Espacial Europea, el Gobierno suizo y algunas firmas de capital riesgo de este último país han ofrecido, hasta ahora, escasa información al respecto.
Siete puertos
El barco prevé zarpar desde el puerto de Marsella y cruzar el Atlántico hasta el Estrecho de Panamá, desde donde iniciará la travesía en el Pacífico. Más tarde, el PlanetSolar navegará por el Mar de China hasta el Océano Indico y el Mar Rojo, donde atravesarán el Canal de Suez hasta llegar de nuevo al Mediterráneo. Los puertos en los que recalará el PlanetSolar son, según los primeros planes, Nueva York, Miami, San Francisco, Shangai, Singapur, Abu Dhabi y Carns.
La idea es circunnavegar el globo en 140 días, sin contar las escalas, a una velocidad media de diez nudos. Sería un hito para la navegación solar, aunque ya existen barcos eléctricos de recreo y ya se ha conseguido atravesar el Atlántico en 29 días en un catamarán eléctrico denominado Sun21.
Delia Collardi, la portavoz del proyecto, dice que los barcos solares "son una forma de transporte muy viable para el futuro. Nuestra sociedad depende demasiado de los combustibles fósiles, que tienen una vida limitada y causan daños irreversibles en la atmósfera. Es hora de demostrar el potencial que las energías renovables tienen que ofrecer en el mundo de la movilidad".
El principal accionista del proyecto es la compañía Rivendell Holding AG, una firma suiza que invierte en energías renovables y que pretende demostrar que los barcos también pueden reducir su dependencia respecto a los combustibles fósiles.

