Los griegos dieron ayer un duro castigo a los partidos tradicionales en las primeras elecciones desde el estallido de la crisis de deuda, en unos comicios en los que más del 60 por ciento del apoyo fue para las fuerzas opuestas al ajuste exigido por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y Europa a cambio de asistencia financiera.
El voto castigo a los dos principales partidos, el socialista Pasok y el conservador Nueva Democracia, dominó las elecciones generales griegas de ayer. Ambas formaciones pagan así un elevado precio por apoyar el plan de rescate impuesto por la Unión Europea (UE) para mantener el país en la eurozona.
Con estos resultados, Grecia no tendrá nada fácil la formación de Gobierno esta semana, tras las elecciones legislativas de ayer, que han castigado a los dos partidos históricos favorables a la austeridad.
Los partidos opuestos a la austeridad han recabado más del 60 por ciento, según los últimos datos divulgados. Los dos grandes ganadores son la formación de izquierda radical Syriza, opuesta a acordar con los acreedores de Grecia, que pasa a ser la segunda fuerza política, y el partido neonazi Amanecer Dorado, que accede al Parlamento por primera vez.
Pasok y Nueva Democracia (ND) quedaron lejos de la mayoría. Apenas suman 150 escaños entre los dos (sobre un total de 300), resultado frágil para constituir un gobierno de coalición estable y garantizar el plan de austeridad, según los resultados basados en el 95 por ciento de votos escrutados.
ND y Pasok dominaron la política del país desde 1971, y en los últimos seis meses habían gobernado en coalición y aprobado un segundo rescate financiero. ND y Pasok ayer lograron un 32 por ciento entre ambos, lejos del 77,4 por ciento que lograron en las elecciones anteriores, en 2009. Sin una clara mayoría a favor de nadie, se deberá formar una coalición de gobierno. Si fracasan, el país debería celebrar nuevas elecciones.
Fuente: Télam y Efe
