La Cámara Alta debe decidir si la mandataria enfrentará un juicio político por incumplir las leyes presupuestarias del país. A Rousseff se la acusa por ampliación del presupuesto público sin pasar por el Congreso. Se espera que los opositores a Rousseff tengan más de los 41 votos necesarios para iniciar el juicio político en la Cámara Alta. Ellos confían en que llegarán a 54, o dos tercios del Senado, para poner fin al mandato de la presidenta en un proceso que podría durar hasta seis meses.
Si hoy pierde la votación, Rousseff será informada mañana por el Senado. En ese momento, deberá dejar el Palacio de Planalto, pero podrá seguir viviendo en la residencia presidencial durante el juicio. En cuanto Rousseff sea notificada, Temer asumirá el poder.
El proceso, que se ha arrastrado desde diciembre, cuando fue aceptado a trámite en la Cámara de Diputados, llega a uno de sus puntos culminantes con la oposición envalentonada por sondeos entre los senadores que le auguran más que la mayoría necesaria para aprobar lo que en Brasil se conoce como ‘impeachment‘.
Según ratificó el presidente del Senado, Renán Calheiros, la sesión comenzará hoy a las 9 y puede prolongarse hasta la madrugada de mañana. Cada uno de los 81 senadores tendrá derecho a ejercer la palabra durante diez minutos, aunque en la oposición hay parlamentarios dispuestos a renunciar a ese tiempo a fin de acelerar el trámite.
Para que el juicio político sea instaurado, los partidarios del ‘impeachment‘ precisan una mayoría simple de 41 votos entre los 81
senadores. Sin embargo, la intención de la oposición es rebañar votos hasta último momento para llegar a 54, equivalentes a la mayoría calificada de dos tercios que, una vez que concluya el juicio, será necesaria para que Rousseff sea finalmente destituida.
En ese último caso, fuentes del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), uno de los principales impulsores del
proceso contra Rousseff, dijeron a Efe que con esos 54 votos se le transmitiría ‘el mensaje de que no hay retorno posible‘.
Ello responde a que, si Rousseff fuera absuelta una vez que el proceso concluya, recuperará el cargo y desplazará a Temer, que
debería regresar a una vicepresidencia que, según coinciden todos los analistas, sería absolutamente insostenible.
La mandataria, que si se aprueba la instauración del juicio en su contra sería suspendida del ejercicio del cargo durante los 180 días
que puede durar el proceso, reiteró que una renuncia no está en sus planes, porque mientras se mantenga ‘de pie, con la cabeza erguida, quedará claro que han cometido una enorme injusticia‘.

