El papa Francisco vuelve hoy a la línea de frente de la crisis de refugiados que sacude a Europa con una breve visita a la isla de Lesbos en Grecia, donde almorzará con migrantes en el campo de refugiados de Moria y visitará el Puerto para ofrecer un homenaje a las víctimas de las migraciones con un minuto de silencio.

El Pontífice partirá a la isla helénica a las 7 de la mañana de Roma de hoy (2 de Argentina) y llegará al aeropuerto de Mytilene a las 10.20 locales, donde tendrá un encuentro privado con el primer ministro griego Alexis Tsipras, anunció ayer el portavoz papal Federico Lombardi.

Luego de la reunión con Tsipras, que durará cerca de 20 minutos, el Pontífice se trasladará junto a Su Santidad y Patriarca Ecuménico de Constantinopla, Bartolomeo, y del Arzobispo de Atenas y de toda Grecia, Jerónimo, hacia el campo de refugiados de Moria que hospeda actualmente unos 2.500 refugiados en busca de asilo.

En el campo, luego de ser recibidos por unos 150 menores de edad, los tres líderes religiosos saludarán individualmente a 250 migrantes, añadió Lombardi, quien definió la visita como ‘un viaje de naturaleza humanitaria y ecuménica‘. Allí, los tres líderes darán un discurso y firmarán una declaración conjunta ‘de carácter humanitario, en inglés y griego‘, antes de almorzar con ocho refugiados en un container dentro del predio, ‘en representación del resto‘.

Por último, los líderes irán al Puerto de Lesbos para homenajear a las víctimas de las migraciones con un rezo conjunto y harán un minuto de silencio.