El equipo forense iniciaron ayer la compleja labor de identificación de las primeras 16 víctimas del accidente del avión de Air France que cayó al Océano Atlántico, nueve días después de ocurrida la tragedia, mientras que se lograba rescatar a otros 17, elevando a 41 los cuerpos recuperados.
De los 41 cadáveres que han sido retirados hasta ahora del mar, 16 llegaron ayer al puesto de avanzada montado en el aeropuerto del archipiélago de Fernando de Noronha, en donde legistas y expertos en papiloscopia iniciaron las tareas periciales previas antes de enviarlos a Recife.
Desde esa ciudad del nordeste de Brasil la Marina y la Fuerza Aérea dirigen las operaciones de rescate y será allí también donde los forenses brasileños, con la colaboración de expertos franceses, identificarán a las víctimas con la ayuda de fotografías, muestras de ADN y registros odontológicos, entre otros.
Los cuerpos, mantenidos en contenedores refrigerados, fueron analizados en un hangar del aeropuerto de Fernando de Noronha por ocho especialistas de la Policía Federal brasileña y de la Policía Civil del estado de Pernambuco.
Según fuentes oficiales, en Fernando de Noronha se hará la "catalogación" de las ropas y de los objetos personales de cada víctima rescatada, se tomarán sus huellas digitales y se retirarán muestras de tejidos que puedan servir para eventuales comparaciones genéticas.
Los cadáveres serán trasladados posteriormente a Recife en un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Brasileña en un vuelo de una hora de duración previsto inicialmente para las últimas horas de anoche o la mañana de hoy, dependiendo de las condiciones meteorológicas.
Este primer grupo de cuerpos fue trasladado por la fragata Constitución hasta un punto en alta mar a unos 50 Km de Fernando de Noronha, y allí fueron transferidos a dos helicópteros, un Black Hawk y un Super Puma.
Los despojos mortales fueron recibidos en el aeropuerto de Fernando de Noronha por militares que encima del uniforme camuflado llevaban delantales verdes, gorros, guantes y tapabocas.
Pese a que numerosos fotógrafos pudieron presenciar el desembarque desde lejos, las bolsas impidieron ver el estado en que se encuentran los cadáveres tras haber flotado en el mar una semana.
El portavoz de la Fuerza Aérea, teniente coronel Henry Munhoz, ha reiterado en Recife que no se harán comentarios sobre las condiciones en que están los cuerpos rescatados y pedido a la prensa que se abstenga de hacer preguntas al respecto.
Además de los 16 cadáveres que llegaron a tierra, otros 12 están a bordo de la fragata Bosísio tras haber sido retirados del mar por los cinco barcos de la Marina brasileña y la fragata francesa Ventose que participan en las búsquedas. Munhoz agregó que, tras entregar los cadáveres a los tripulantes de los dos helicópteros, la fragata Constitución regresó este mismo martes al lugar del desastre para continuar la búsqueda de más restos humanos y del Airbus A330 accidentado.
La fragata Bosísio, cuyas cámaras frigoríficas tienen capacidad para veinte cuerpos, sigue en la zona del desastre y sólo pondrá rumbo al archipiélago cuando esté con su cupo completo, según los portavoces militares.
Las fuerzas armadas sacaron ayer otros 17 cuerpos.
Las causas del accidente y la búsqueda de la caja negra son de responsabilidad de las autoridades francesas, que han enviado a la zona el submarino Emerade, cuya llegada está prevista para mañana.
