Miles de seguidores del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, marcharon ayer en el centro de Caracas en un espaldarazo a su líder, luego de violentos enfrentamientos con los opositores que dejaron en la semana 3 muertos y cientos de heridos.

Mientras, en la zona este de Caracas miles de opositores fueron repelidos con gases lacrimógenos cuando trataron de bloquear una avenida, en medio de una marcha en rechazo a la gestión de Maduro, una escena repetida a diario desde que se iniciaron las manifestaciones. La Fiscalía dijo ayer que había liberado a otras 48 personas de las 99 detenidas por manifestaciones del miércoles. Aún se mantienen detenidas 12 personas.

Maduro, dijo que enfrenta un intento de golpe de Estado orquestado por los líderes de la oposición, a quienes responsabiliza por los sangrientos enfrentamientos de esta semana. ‘¿Quieren calle? ¡Vamos a darle calle a los que quieren calle!‘, azuzó Maduro, enfrenta las peores protestas en su contra desde abril, cuando apenas un día después de ganar las elecciones presidenciales para suceder a Hugo Chávez por escaso margen fue acusado de fraude por la oposición. Miles de chavistas vestidos de rojo y agitando pendones con mensajes como ‘La revolución es amor y paz‘ llenaron una emblemática avenida del centro de Caracas, donde Chávez hizo cientos de discursos durante sus 14 años en el poder.

‘Quiero decirles a los locos fascistas que Maduro no va a renunciar ni un solo milímetro del poder que le ha dado el pueblo de Venezuela (…) nada me sacará del camino de construir la revolución‘, agregó ayer.