El presidente del Uruguay, José Mujica, ratificó que creará un impuesto a la posesión de más de 2.000 hectáreas de tierras agropecuarias, lo que es rechazado por las entidades rurales, una medida que quedará definida en la semana entrante y es apoyada por el 56% de los uruguayos.

‘Esa tierra, hace 10 años podía valer, en promedio, 4.000 millones de dólares. Ahora, años después, esa misma tierra vale 16.000 millones de dólares‘, afirmó el mandatario uruguayo para justificar su idea en declaraciones recogidas por varios medios de prensa local.

Mujica propuso aplicar un impuesto a los propietarios de grandes extensiones de tierras en proporción a la superficie que posean, con un mínimo de ocho dólares por hectárea y hasta 16.
Lo que se recaude -unos 60 millones de dólares anuales, según estimó el mandatario- se destinará a financiar mejoras en la infraestructura y los caminos rurales.

El redacción definitiva del proyecto que dividió aguas entre Mujica, su vicepresidente y su ministro de Economía, se conocerá mañana lunes.

Por su parte, la Asociación Rural del Uruguay -una de las entidades de productores agropecuarios más influyentes- cuestionó con dureza la intención de Mujica de establecer ese nuevo gravamen.

‘Si se concretaran los trascendidos de estas horas sería un cambio en las políticas que hasta ahora venían siendo estables y predecibles. Este es un cambio de reglas. Y nos afecta a todos. Puede ser un cambio de confianza y marcar un sesgo en materia de inversión‘, advirtió el presidente de esa gremial, José Bonica.

Las tierras de uso agropecuario en Uruguay alcanzan aproximadamente las 16 millones de hectáreas. Según estimaciones del gobierno, en los últimos años se dio un proceso de concentración de la propiedad de los campos y actualmente cerca de un tercio está en manos de 1.100 terratenientes que explota cada uno más de 2.000 hectáreas.

El impuesto gravará con ocho dólares por hectárea a los propietarios que concentren entre 2.000 y 5.000 hectáreas; con 12 dólares entre 5.000 y 10.000, y con 16 dólares para los que superen las 10.000 hectáreas.