Israel canjeó ayer con el movimiento islamista palestino Hamás a diecinueve presas palestinas a cambio de un video donde el soldado israelí Gilad Shalit muestra buen estado físico y mental. Esas imágenes suponen la primera prueba de que Shalit, de 23 años, sigue con vida desde su secuestro, hace tres años, en junio de 2006.

El acuerdo es visto como un primer paso hacia la excarcelación de un mayor número de prisioneros a cambio de Shalit. El movimiento islamista exige la excarcelación de unos mil prisioneros palestinos a cambio de la libertad del soldado, pero hasta ahora Israel se niega a aceptar un número tan elevado.

La liberación del soldado, aunque según Israel no está cercana, podría allanar el camino a un levantamiento del bloqueo impuesto a Gaza por Israel cuando el movimiento islamista Hamás conquistó la Franja, en 2006.

Las mujeres liberadas ayer al mediodía estaban presas por delitos menores y ya se hallaban cerca de completar sus penas. Son 19 prisioneras palestinas, una de las cuales regresó a la Franja de Gaza con un bebé de 20 meses que tuvo en prisión.

Las dieciocho restantes fueron puestas en libertad en Cisjordania, donde, al igual que en Gaza, la primera parada de las mujeres fue en sedes de gobierno, donde se realizaron recepciones y festejos.

Una vigésima mujer será liberada mañana como parte del trato que se logró el miércoles pasado, gracias a una mediación alemana y egipcia.

Más de cuatro horas después del intercambio de ayer, la televisión local emitió la grabación, en la que el soldado -capturado cuando hacía guardia junto a la frontera con Gaza- aparece sonriente y aseado, sentado en una silla y leyendo un diario palestino del pasado 14 de septiembre.

Shalit habla en hebreo en la cinta, de dos minutos y medio y donde dice que "soy bien tratado" y "me siento bien", y precisa que en su cautiverio ha tenido oportunidad de leer noticias sobre su secuestro y que lleva tiempo esperando su liberación.

La difusión del video fue autorizada por la familia del militar después de haberlo visionado en privado. La grabación fue entregada ayer por mediadores alemanes a las autoridades israelíes, que tras verla ordenaron la puesta en libertad de las dieciocho presas palestinas de Cisjordania y una de Gaza, acogidas con júbilo en ambos territorios.

Las prisioneras de Cisjordania fueron liberadas en el puesto de Betania, donde les esperaba una multitud con banderas palestinas y desde el que se dirigieron a Ramala para ser recibidas por el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás.

La presa de Gaza y su hijo recién nacido fueron trasladados por la Cruz Roja al paso de Eretz, y a continuación se desplazaron a la capital de la franja para agradecer su liberación al jefe del gobierno del movimiento islamista, Ismail Haniyeh.

Desde la captura del soldado Shalit, el Gobierno israelí permanece bajo una fuerte presión para lograr la liberación del cautivo, cuyo caso ha desatado continuas campañas en medios de prensa y círculos institucionales en favor de su puesta en libertad. Las campañas han incluido la colocación de miles de fotografías de Shalit en calles, viviendas y autobuses.