Uno de cada seis oye tan mal que se beneficiaría de la utilización de un audífono. Y sólo una de cada seis personas que puede beneficiarse de los audífonos, los utiliza en realidad.
Las cifras muestran que existen en el mundo más de 500 millones de personas con deficiencias de audición, y esta cifra aumenta cada año.
Aproximadamente la mitad de todas las personas con deficiencias de audición están en edad laboral y son especialmente estas personas, con edades comprendidas entre los 40 y los 60 años, las que comienzan a padecer una reducción auditiva. Las razones principales de las alteraciones de audición son el envejecimiento y la exposición a ruidos excesivos, aunque la pérdida de audición también puede ser hereditaria.
En personas de 60 años o más, un tercio padece de pérdida de audición, y cuando se alcanza la edad de 80 años esta cifra se eleva en un 50 por ciento.
Al mismo tiempo, los estudios muestran que la utilización de audífonos mejora la calidad de vida del paciente así como su calidad de audición.
