Durante un acto militar en la capital española, el rey Juan Carlos de España tropezó ayer con un escalón, cayó al suelo y sufrió contusiones en la nariz y el mentón.

El accidente ocurrió cuando el monarca, de 74 años, ingresaba a la sede del Estado Mayor de la Defensa en Madrid, donde había previsto realizar una visita. Aunque se levantó inmediatamente él mismo, se dio un fuerte golpe. Según fuentes de la Casa del Rey, la caída no tuvo consecuencias más allá de alguna contusión en la nariz y en la barbilla. El rey, de hecho, prosiguió con su agenda en el lugar con toda normalidad.

El accidente se produjo al mediodía cuando el monarca acababa de descender de su coche y saludaba a los periodistas que esperaban su llegada, lo que hizo que no advirtiera que había un escalón. Posteriormente cayó al suelo, lo que no le impidió participar después en una videoconferencia con militares que participan en misiones internacionales. Sus lesiones tampoco le impidieron presidir una reunión de la cúpula militar, encabezada por el jefe del Estado Mayor de la Defensa, el almirante Fernando García Sánchez.

Al acto acudieron también el ministro de Defensa, Pedro Morenés, y los nuevos jefes de los tres ejércitos: el general Jaime Domínguez Buj, del Ejército de Tierra; el almirante Jaime Muñoz-Delgado, de la Armada, y el general Francisco Javier García Arnáiz, del Aire.

Juan Carlos I de Borbón se dirigía con el ministro de Defensa, Pedro Morenés, hacia el interior del recinto cuando al terminar el paso de revista de las tropas dirigió un saludo a la prensa y tropezó con un escalón cayéndose de frente. Recuperado del traspié, el rey Juan Carlos recibió por la tarde en el palacio de la Zarzuela al primer ministro italiano, Mario Monti. El monarca posó junto a Monti durante un rato más largo del que acostumbra en audiencias como ésta.

En su rostro sólo se apreciaban dos pequeñas marcas en la nariz y otra en la barbilla tras la citada caída. El rey tuvo que ser operado dos veces de la cadera en abril, después de sufrir una caída en Botsuana, adonde había viajado a cazar elefantes. Días después el monarca pidió perdón públicamente, por primera vez en la historia, tras la indignación que despertó en España el hecho de que el rey realizara viajes privados para cazar elefantes en plena crisis.

Los españoles recuerdan también la caída del rey Juan Carlos en mayo de 2008, en vivo ante las cámaras de televisión que cubrían el 50 aniversario del Círculo de Economía de Barcelona. El tema de su salud reaparece cada tanto en los medios españoles y es objeto de especulación recurrente desde que en mayo de 2010 fue operado de un tumor benigno de pulmón.

El monarca ha practicado desde muy joven deportes arriesgados, por lo que en varias ocasiones ha sufrido accidentes. En 1977 sufrió un golpe en su yate Fortuna, que le produjo dolores de espalda, y le obligó a visitar al radiólogo en Palma de Mallorca. Cuatro años después, el 21 de junio de 1981, el rey se golpeó contra una puerta de cristal tras jugar un partido de ’squash’ con el tenista Manolo Santana en la pista del palacio de la Zarzuela. Sufrió varias heridas en el tórax, muslo, antebrazo izquierdo, ambas manos y nariz, por lo que tuvo que ser intervenido durante varias horas.

Fuentes: Diario El Mundo y El País