Anne Hidalgo, gaditana de nacimiento, parisina de adopción, acostumbrada a romper moldes, se convirtió ayer en la primera mujer que alcanza la alcaldía de París, tras haberse impuesto en las municipales de la capital francesa. Sin embargo, la cita con las urnas en las municipales significó un duro golpe al Partido Socialista del presidente François Hollande en manos de la centroderecha. Los comicios municipales, celebrados a dos vueltas ayer y el pasado domingo y marcados por una abstención histórica de cerca del 38,5%, han arrojado un balance muy favorable para el centroderecha, que recupera el terreno perdido en 2008, y un resultado histórico para el ultraderechista Frente Nacional (FN).

El centroderecha habría conseguido el 45,1% de los votos, la izquierda el 40,5%, la extrema derecha el 6,85 y la extrema izquierda el 0,06 %, según los resultados del Ministerio del Interior, aún no definitivos.

El premio consuelo para Hollande fue reterner la alcaldía de París de la mano de Anne Hidalgo.

Nacida en la localidad gaditana de San Fernando (sur de España) el 19 de junio de 1959, Hidalgo protagoniza una biografía plagada de momentos de superación.

Criada a la sombra de la exministra Martine Aubry, la ideóloga de la ley de las 35 horas semanales, y de Bertrand Delanoë, primer alcalde socialista de París en 130 años, Hidalgo dio un paso adelante para liderar la candidatura socialista y se reveló como una política audaz, resuelta y cercana.