El único detenido por el asesinato del cantautor Víctor Jara durante la dictadura pinochetista (1973-1990), el ex soldado José Paredes, fue liberado ayer bajo fianza de unos 180 dólares. La medida se tomó luego de que Paredes permaneciera 50 días recluido en el Comando de Telecomunicaciones del Ejército.
