Si un condimento le faltaba a la creciente disputa entre Argentina y Gran Bretaña por la soberanía de Malvinas, ayer la cuenta quedó saldada con una insólita denuncia del Reino Unido: el primer ministro, David Cameron, denunció que la insistencia de Argentina de reclamar la soberanía y presionar a los kelpers es ‘mucho más que colonialismo‘. Y afirmó que la situación del archipiélago fue tratada con jefes militares en la última reunión del Consejo de Seguridad Nacional.
Como era de esperarse, a pocas horas hubo una firme respuesta del Gobierno nacional.
‘Diría que lo que han dicho recientemente los argentinos es mucho más que colonialismo, ya que esta gente (los kelpers) quiere seguir siendo británica y los argentinos quieren que ellos hagan algo diferente‘, lanzó Cameron.
E insistió: ‘El punto absolutamente vital es que tenemos claro que el futuro de las islas Falkland (Malvinas) es un asunto para la propia población, y mientras quieran seguir siendo parte del Reino Unido y ser británicos deben poder hacerlo‘. Y ratificó que el Reino Unido ‘protegerá a la población de las islas‘.
Desde el Gobierno nacional, Amado Boudou, vicepresidente a cargo del Ejecutivo, Florencio Randazzo (ministro del Interior) y Héctor Timerman (ministro de Relaciones Exteriores) salieron al cruce del funcionario londinense. ‘Es un exabrupto torpe e ignorante del premier británico que nos pone triste’, señaló Boudou.
‘Llama la atención que Gran Bretaña hable de colonialismo cuando es un país sinónimo de colonialismo‘ y que ‘acuse a un país como la Argentina que es víctima de una situación colonial como lo han expresado las Naciones Unidas al definir a Malvinas como una cuestión de soberanía y colonialismo‘, remarcó, por su parte, Timerman.
El canciller señaló que ‘en lugar de convocar a su Consejo de Seguridad, Gran Bretaña debería llamar al secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, y responder que acepta las múltiples resoluciones de ese organismo instando al diálogo’.
Por su parte, Randazzo consideró ‘absolutamente ofensivo‘ el reclamo sobre todo tratándose del gobierno británico‘ e instó a que el Reino Unido ‘acepte la resolución de Naciones Unidas y se siente a negociar‘ la soberanía del archipiélago. Y aclaró: ‘Para nosotros no hay discusión: las Malvinas son argentinas‘, sostuvo el titular de la cartera de Interior, a poco de cumplirse el 30 aniversario de la guerra que enfrentó a los dos países en 1982.

