El santuario de Caacupé, centro del catolicismo de Paraguay, fue ascendido al estatus de basílica menor por un decreto del Vaticano leído ayer en presencia del Papa, quien ofició una multitudinaria misa en ese templo, ubicado a unos 55 kilómetros de Asunción.

El histórico anuncio fue celebrado por la multitud de personas que siguieron la homilía del Papa, quien durante su intervención tuvo palabras de elogio para la Virgen de Caacupé y para todas las mujeres de Paraguay.

El santuario, ahora con la categoría de basílica menor, y sus alrededores, se quedaron pequeños ante la gran cantidad de personas que acudieron, muchas de ellas desde la víspera, para ver y escuchar al Papa, que está culminando su gira latinoamericana. Según cálculos, alrededor de un millón de fieles participaron de la misa.

El papa Francisco destacó ayer a la mujer paraguaya como ‘la más gloriosa de América‘ por el ‘gran valor y abnegación‘ que tuvo para ‘levantar un país derrotado, hundido y sumergido por una guerra inicua‘. El pontífice argentino aludió así a la Guerra de la Triple Alianza, cuando en 1865 Brasil, Uruguay y Argentina atacaron a Paraguay en un enfrentamiento bélico que diezmó a la población masculina. En su homilía en el santuario paraguayo de Caacupé (a sólo 70 kilómetros de la frontera con Argentina), el Papa destacó que en Paraguay ‘tienen la memoria viva de un pueblo que ha hecho carne la palabra del Evangelio‘.

La emoción por la visita del Papa fue visible en los miles de fieles católicos, paraguayos, argentinos y brasileños que consideraron la llegada del Santo Padre como una ‘bendición‘ que los colma de ‘fe y esperanza‘. Los visitantes que llegaron ayer a la ciudad paraguaya de Caacupé para participar de la misa papal en familia colmaron todos los espacios posibles cercanos al santuario. Desde ancianos hasta jóvenes y niños, cantaban, rezaban, aplaudían y desplegaban sus banderas, carteles y grandes fotos de Francisco.

Además, el Papa visitó ayer de forma imprevista la Fundación San Rafael, una organización que mantiene un hogar de enfermos terminales.

En el edificio, cuyo exterior estaba rodeado de miles de personas, el Papa se entrevistó con el religioso italiano Aldo Trento, el artífice de esa obra que se mantiene con donaciones anónimas. ‘Estoy muy feliz por mis hijos enfermos de sida y de cáncer. La visita del papa ha sido como una confirmación de lo que quiere Dios, no del padre Aldo‘, dijo el religioso al finalizar la visita.

El paso del Papa por Paraguay finalizará hoy con una masiva misa en el parque Ñu Guasú (a 10 kilómetros de Asunción, la capital paraguaya). Después tendrá un encuentro con miles de jóvenes en la Costanera, el paseo fluvial de la capital paraguaya. Estaba previsto que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner llegara anoche a Asunción, Paraguay, donde participará hoy de la misa que dará el Papa como cierre de su gira por Latinoamérica, en el que constituye el sexto encuentro entre ambos desde que Francisco fuera elegido como máximo referente de la Iglesia Católica.