Con saltos y baile al ritmo de los cánticos "Correa, una sola vueeeelta … Ecuador", el presidente Rafael Correa festejó anoche su histórica reelección en Ecuador para un nuevo mandato de cuatro años, para los que prometió seguir amparando a los desfavorecidos y tratar con mano dura a inversionistas pese a la crisis económica.
Siete meses después de lograr una amplia aprobación en referendo de una carta magna de corte socialista, Correa habría obtenido su quinta victoria electoral consecutiva, lo que le permite afianzarse en el inestable país andino, donde ningún presidente logró terminar su mandato en la última década.
"Esta revolución está en marcha y nada ni nadie la detiene (…) hoy se gana en una sola vuelta, es algo inédito, un hecho histórico", dijo el mandatario visiblemente contento, quien aseguró que sus aliados habrían ganado el 70% de las prefecturas regionales.
Correa habría ganado con un 51% de los votos, según el estudio de Participación Ciudadana, con más de 20 puntos por encima de su principal contendor, el ex presidente Lucio Gutiérrez.
El conteo rápido tiene un margen de error del 1%. Además, dos sondeos a boca de urna daban al mandatario en torno a un 55% de los votos.
"Jamás les fallaremos, jamás les fallaremos. ¡Hasta la victoria siempre!", exclamó Correa.
Este resultado, de confirmarse oficialmente, evita el ballotage por primera vez en 30 años de democracia ecuatoriana.
"Una vez que se den los resultados oficiales, obviamente que nosotros vamos a reconocer ese dato", dijo Gutiérrez, quien denunció que hubo "fraude" en el proceso de votación.
Sondeos ya apuntaban durante la campaña que Correa ganaría con amplio margen, impulsado por sus multimillonarios programas sociales destinados a la mayoría pobre del país y por sus agresivas negociaciones con inversores para obtener recursos con los que financiar hospitales, escuelas y carreteras.
"Correa está en la mira de todos los ecuatorianos y debe seguir con una inversión social adecuada, de lo contrario, su administración durará poco tiempo", dijo Karen Cabrera, una veterinaria de 32 años, en Guayaquil.
Además, el gobernante aspira a obtener la mayoría legislativa, que facilitaría la ejecución de los cambios constitucionales que afectarán al sector público, privado, las Fuerzas Armadas, las cortes y los medios de comunicación.
Tras dos años en el poder, Correa se ha convertido en el gobernante más poderoso de la historia reciente del país petrolero, pese a la crisis económica y las críticas de la Iglesia, gremios empresariales y algunos medios privados.
Desde la campaña que lo llevó a la presidencia del mayor exportador mundial de banana, el popular mandatario izquierdista ha explotado el terror al pasado de los ecuatorianos, que culpan a las políticas neoliberales de las recurrentes crisis que forzaron la emigración de millones de sus compatriotas.
Analistas dicen que el triunfo de Correa también se vio impulsado por el perfil de sus contendores -Gutiérrez, quien fue derrocado en el 2005, y el rico magnate bananero Alvaro Noboa-, identificados por la mayoría de la población con un pasado inestable y corrupto.
Aliado del presidente Hugo Chávez, el carismático economista formado en EEUU y Europa comparte con el venezolano la visión de más Estado y menos mercado para lograr justicia social, aunque hasta ahora han sido menos radical que Caracas.
