Estados Unidos, 26 de agosto.- Marcy Borders murió de cáncer el último lunes. Pero ya había burlado a la muerte mucho antes. Borders, conocida también como "la Dama de Polvo", fue la protagonista de una de las imágenes más representativas del ataque terrorista a las Torres Gemelas, el 11 de septiembre de 2001. Sus familiares dieron a conocer la noticia a través de redes sociales.
La imagen de Borders fue captada mientras ella salía del World Trade Center absolutamente aturdida, con la mirada perdida, pero viva, minutos después de que el primer avión impactaran contra las torres. Era una de las tantas personas que trabajaban en el complejo edilicio.
En el momento del ataque, tenía 28 años y hacía un mes que trabajaba en el piso 81. Salvó su vida por desatender la orden de su jefe, quien luego del impacto del avión les ordenó a todos que se quedaran en su lugar. Ella salió del edificio y así salvó su vida.
A la "Dama de Polvo" le diagnosticaron cáncer de estómago en abril de 2014. La evolución de la enfermedad fue abrupta. En los meses que siguieron a la noticia, Borders atribuyó la aparición de las células cancerígenas a las secuelas del 11-S.
En una entrevista ofrecida en noviembre pasado al diario de New Jersey, Borders señaló: "Me digo a mí misma: ‘¿Esto (por el 11-S) encendió las células cancerosas en mí?’. Definitivamente creo eso porque nunca tuve una enfermedad. No tengo presión sanguínea alta… colesterol alto, diabetes".
En 2011, en una entrevista al diario DailyMail había dicho: "Cientos de personas estaban tratando de salir. El hueco de la escalera estaba dañado y tenía que salir por allí. Estaba segura de que moriríamos. Estoy tan feliz de que tuve la fuerza de llegar a planta baja".
Pero el estrés postraumático hizo estragos en su vida personal. Se inclinó por las drogas y el alcohol y perdió la custodia de sus hijos. Recién pudo salir de esa vida oscura en 2011, cuando fue dada de alta. Tres años después, le diagnosticarían el cáncer que la llevó a la muerte.

