China, 9 de mayo.- La polémica se produjo en la llamada Zhonghua Men ("Puerta de China"), antigua entrada sur de las murallas que rodeaban la ciudad de Nankín, en el este del país, explicó la televisión provincial de Jiangsu, de la que es capital la localidad.
La Ferrari 458 ascendió a la muralla por las rampas que servían a soldados y por la noche un conductor efectuó varios maniobras que se grabaron en vídeo y fueron difundidos en Internet, generando la ira de muchos ciudadanos y de las autoridades chinas.
El subdirector de turismo local, Jin Jiechun, culpó de este episodio a los responsables de cuidar el monumento. "Fueron gravemente regañados, ya que el conductor no no estaba autorizado a hacer lo que hizo, y ya pidieron perdón", señaló Jin.
La oficina central de Ferrari en China, por su parte, ofreció sus "profundas disculpas" asegurando, no obstante, que el responsable era una distribuidora de la marca -Kuaiyi Automobile- a la que no había autorizado a llevar a cabo tal promoción.
Esta pretendía conmemorar los 20 años de presencia de Ferrari en el gigante asiático, pero parece que la mayor huella que va a dejar en los ciudadanos es la de los neumáticos del vehículo en lo alto de la muralla: los funcionarios de mantenimiento del monumento no pudieron borrarla por ahora.
La muralla fue erigida en los comienzos de la dinastía Ming (1368-1644), que inicialmente tuvo su capital precisamente en Nankín, aunque monarcas posteriores trasladaron la sede imperial a Pekín.
