La estadounidense Courtney Solstad y su esposo, Steve, decidieron sorprender a sus tres hijas con un nuevo integrante para la familia. Adoptaron a un niño y lo colocaron debajo del árbol de Navidad.
Los padres les dijeron que habían ido de compras y tenían un regalo muy especial para ellas.
Las nenas comienzan a saltar y festejar la llegada del nuevo integrante. Curiosamente, una de las chicas había pedido un hermanito en una carta.
