Los estadounidenses votan hoy en tres elecciones locales consideradas un mini-referendo sobre el primer año de gobierno del presidente demócrata Barack Obama y un barómetro de los comicios legislativos del año próximo.
Las elecciones de gobernador en Virginia y Nueva Jersey junto a los comicios en California y Nueva York por una banca en la Cámara de Representantes cambiarán poco y nada el balance político en un país dominado por los demócratas, pero eventuales derrotas serán vistas como reveses para Obama a un año de su histórico triunfo.
Los habitantes de las ciudades de Nueva York, Atlanta, Houston, Boston, Detroit y Pittsburgh elegirán alcalde, mientras que Maine decidirá si apoya la legalización del matrimonio gay y el estado de Ohio votará sobre si autorizar la apertura de casinos.
Algunos analistas advierten en contra de sacar conclusiones demasiado apresuradas a partir de elecciones que ven más bien como opciones sobre asuntos y personalidades locales, pero sondeos mostraron que situaciones nacionales, como la marcha de la economía, sí tienen un efecto en la mente de los votantes. Además, Obama hizo una activa campaña personal para apoyar a los candidatos demócratas, especialmente en Virginia y Nueva Jersey.
El presidente hizo campaña el domingo en Nueva Jersey en favor del gobernador, Jon Corzine, y la semana pasada estuvo en Virginia para respaldar al candidato demócrata, Creigh Deeds.
Obama se convirtió el 4 de noviembre pasado en el primer candidato presidencial demócrata en ganar en Virginia desde 1964, y, además del valor simbólico que tiene para el mandatario, ya que este estado es un campo de batalla decisivo en cualquier elección en Estados Unidos.
Una de las últimas encuestas difundidas mostró al candidato republicano, Bob McDonnel, con una ventaja de 53 a 41% sobre Deeds, quien parece haber perdido el apoyo que Obama tuvo el año pasado de parte de afroamericanos e independientes, ahora desencantados del gobierno demócrata por la marcha de la economía.
Los pronósticos se presentan también agoreros para los demócratas en Nueva Jersey, donde Corzine está cabeza a cabeza con su rival republicano, Chris Christie, y ve sus chances complicarse por la presencia de un tercer candidato, el independiente Chris Dagget, que le está restando votos demócratas, según las encuestas.
A pesar de la participación de Obama en la campaña, incluso los republicanos piden cautela contra lecturas políticas muy amplias.
Las elecciones de hoy medirán también el humor general del electorado antes de la primera gran prueba electoral de Obama: las elecciones legislativas de mitad de mandato, cuando estarán en juego toda la Cámara de Representantes y un tercio del Senado, así como 37 gobernaciones estatales.
El vicepresidente estadounidense, Joe Biden, habló ayer en un acto de campaña en Nueva York en apoyo a Owens, y dijo que Hoffman quiere continuar con las fallidas políticas del ex presidente republicano George W. Bush y su vice, Dick Cheney.

