Cuatro adolescentes de entre 13 y 16 años murieron ayer fulminados por un rayo cuando practicaban fútbol durante un aguacero en una hacienda de veraneo en el estado brasileño de Pernambuco. Brasil, uno de los países más afectados por descargas eléctricas en el mundo, registró el año pasado 75 muertes por rayos.
